Especialistas del INTA Catamarca y del INTA Marcos Juárez evaluaron una metodología que combina imágenes aéreas y aprendizaje automático. El objetivo es aportar información para decidir sobre el manejo y la renovación de los alfalfares.
¿Cuánta superficie del lote sigue ocupada por alfalfa? Esa pregunta conecta el diagnóstico agronómico con una decisión empresarial: cómo administrar la base forrajera y dónde concentrar los recursos.
Según informó el INTA, un trabajo conjunto de sus equipos de Catamarca y Marcos Juárez exploró el uso de cámaras convencionales RGB incorporadas en drones comerciales para diferenciar el cultivo de las malezas. La propuesta busca reducir la barrera de acceso que representan los sensores especializados.
El desafío de detectar malezas en alfalfa
Laura Cano, especialista del INTA Catamarca y una de las autoras, explicó el propósito: “Buscamos demostrar que con un dron comercial y el uso de algoritmos de Machine Learning como CatBoost, es posible aislar con alta precisión la cobertura útil”.
La dificultad aparece cuando cultivo y malezas están verdes y crecen simultáneamente. En ese escenario, el procesamiento de las imágenes resulta central para distinguirlos.
Un ensayo para evaluar el diagnóstico
La experiencia se realizó sobre 3,3 hectáreas del Campo Anexo Santa Cruz, perteneciente a la Estación Experimental Agropecuaria Catamarca.
Carlos Navarro, técnico del INTA Marcos Juárez, destacó la consistencia entre dos relevamientos separados por 45 días: estimaron una superficie neta de alfalfa del 45,2 % y del 49,1 %. El procesamiento utilizó CatBoost, QGIS y WebODM.

Qué puede aportar a las decisiones del productor
Los resultados permitieron advertir la degradación del lote estudiado y respaldaron el potencial de la metodología para orientar su manejo.
Desde la perspectiva de la gestión ganadera, conocer la cobertura permite plantear preguntas concretas: ¿conviene sostener el alfalfar?, ¿qué sectores requieren una revisión?, ¿cómo contemplar su estado en la planificación de alimentos?
Ese dato debe interpretarse junto con la producción de forraje, los costos y las necesidades del rodeo. La cobertura y el rendimiento responden preguntas diferentes; reunir ambos ayuda a construir un diagnóstico más completo.
El interés práctico de esta experiencia está en acercar información al momento de decidir. Para productores y asesores, el siguiente paso será evaluar cómo incorporar ese diagnóstico a las condiciones y objetivos de cada establecimiento.
