La genética Braford tuvo un lugar destacado en la 119° ExpoRural de Rafaela y la Región, donde por primera vez se realizó una Jura Oficial de la raza con el auspicio de la Asociación Braford Argentina. Facundo Grosso, médico veterinario, genetista y jurado de clasificación, destacó la calidad de los reproductores y las oportunidades que presenta la ganadería argentina.
“La ganadería de carne está en un máximo esplendor. No tiene techo para mí, se puede crecer muchísimo más y creo que Argentina va en camino a eso”, afirmó Grosso luego de evaluar los animales presentados en la pista de Rafaela.
La genética Braford hizo historia en Rafaela
La edición 2026 de la ExpoRural se desarrolló del 27 al 30 de agosto, en un año especialmente significativo para la Sociedad Rural de Rafaela, que celebró sus 120 años de vida institucional. La muestra llegó a su 119° edición con una amplia agenda ganadera, productiva, comercial e institucional.
Una de las principales novedades estuvo vinculada con la ganadería de carne: la realización de la primera Expo Braford y su Jura Oficial. La actividad reunió a 32 animales pertenecientes a ocho cabañas y marcó el comienzo de un vínculo entre la exposición rafaelina y la Asociación Braford Argentina.
“Es la primera Expo que se está haciendo en Braford de carne. La verdad que hubo muy buenos animales, muy buenos individuos y las cabañas estuvieron muy comprometidas con la raza, con la Asociación y con la Rural”, señaló Grosso.
Un jurado dedicado al mejoramiento genético
Grosso es médico veterinario y desarrolla su actividad profesional estrechamente ligado a la reproducción y al mejoramiento animal. Es titular, genetista y responsable del área reproductiva de Cabaña El Aljibe, en General Deheza, Córdoba.
También asesora a Cabaña Don Isidoro y Cabaña Don Agustín, ambas ubicadas en La Rioja. A esa experiencia suma su participación en la subcomisión técnica de la Asociación Braford Argentina.
Su recorrido profesional le permite analizar a los reproductores no solamente desde sus características fenotípicas. El especialista pone especial atención en el impacto que el mejoramiento genético puede generar sobre la productividad y el resultado económico de los establecimientos.

Genética, ambiente y eficiencia productiva
Para Grosso, la genética constituye uno de los pilares del negocio ganadero, aunque debe integrarse con los restantes factores que determinan el desempeño de los animales.
“De un animal que uno ve, aproximadamente el 30% es genética y el 70% ambiente. Ese 70% es lo que podemos manejar a través de la nutrición, la sanidad y el manejo”, explicó.
El mejoramiento genético, en cambio, requiere continuidad. “En genética tenemos que hacer mejoramiento año tras año porque estamos trabajando con generaciones de animales”, agregó.
Por eso, detrás de un Braford que actualmente exhibe volumen de carne, funcionalidad y eficiencia existe un trabajo acumulativo. “Lo que hoy vemos en un Braford con mucha carne son generaciones de animales que se han ido seleccionando”, sostuvo.
Conversión alimenticia: producir más con menos
Uno de los puntos centrales planteados por Grosso fue la eficiencia de conversión. Mejorar esta característica permite producir más kilos de carne utilizando menos alimento y reducir uno de los componentes importantes del costo productivo.
“Lo que necesitamos es mejorar la conversión alimenticia. ¿Qué significa? Que cuanto menos alimento le damos y más kilos de carne convierte el animal, mejor es el negocio”, explicó.
La ecuación requiere años de selección para obtener resultados consistentes. Una mayor eficiencia permite reducir el costo de alimentación por kilo producido y aumentar la productividad de los animales.
“Más allá de todo lo que vemos hoy de los animales, esto es un negocio de carne. Mejorando esa conversión mejora el negocio: menos plata en alimento y más rentabilidad en la producción de carne”, resumió.
En este sentido, la genética Braford deja de ser solamente una herramienta de diferenciación de las cabañas. Se transforma en una tecnología capaz de trasladar mejoras productivas a los rodeos comerciales.

Es momento de apostar por la genética
Frente a las perspectivas de la actividad, Grosso dejó un mensaje concreto para los productores: continuar incorporando genética y tecnología, incluso cuando las condiciones económicas pueden generar dudas sobre las inversiones.
Para explicarlo recordó una enseñanza de su abuelo: “Cuando las cosas están complicadas es cuando más hay que poner, porque después uno se encuentra en los años buenos, como estos, con un respaldo y con capacidad económica y productiva”.
Grosso considera que la incorporación de genética y biotecnologías debería ser permanente. Sin embargo, entiende que el escenario ganadero actual brinda razones adicionales para acelerar esas decisiones.
“Todos los años hay que incursionar en genética y en biotecnología, pero más en este año y pensando en los años que vienen, porque la ganadería tiene muy buenas perspectivas”, afirmó.
Cuánto vale un toro frente al precio de la carne
El veterinario también puso el foco sobre una relación económica que considera favorable para el productor que busca mejorar su rodeo. Según señaló durante la entrevista, el valor de un reproductor de calidad resulta atractivo cuando se compara con el precio actual de la hacienda.
“Prácticamente con dos novillos y medio estamos comprando un toro”, ejemplificó. Pero la comparación, remarcó, no debería limitarse al precio del reproductor, ya que detrás de ese toro existen años y generaciones de selección.
La inversión tiene además un efecto multiplicador dentro del establecimiento. Un reproductor superior puede dejar una generación de terneros con mayor potencial productivo.
Allí aparece nuevamente la genética Braford como una inversión que debe analizarse por el valor que puede generar durante varios ciclos productivos y no únicamente por el desembolso inicial.
Braford gana espacio en la ExpoRural de Rafaela
La primera Jura Oficial Braford de Rafaela dejó una señal que excede los premios entregados en pista. En una exposición históricamente vinculada con la producción lechera, la ganadería de carne sumó protagonismo con la incorporación de la raza a su programa oficial.
Para Grosso, las perspectivas justifican profundizar ese camino. Mejor genética, eficiencia de conversión, sanidad, nutrición, manejo y utilización de biotecnologías forman parte de una misma estrategia para producir más kilos de carne de manera eficiente.
La genética Braford aparece así como una herramienta para transformar el progreso productivo en mejores resultados económicos. Una decisión que, según Grosso, adquiere todavía más relevancia ante las buenas perspectivas que observa para la ganadería argentina.
