En el marco de la Expo Rural de Rafaela, Sebastián Alconada, director de Lechería de la Nación, destacó el presente de la lechería argentina, el crecimiento de las exportaciones y el trabajo que se viene realizando para atender algunas de las principales demandas de productores e industriales. Entre los temas centrales mencionó los costos y márgenes del negocio, el financiamiento, la trazabilidad, la logística y las nuevas herramientas que permitirían utilizar la hacienda como garantía para acceder al crédito.
Lechería argentina: una agenda de trabajo junto al sector
Alconada valoró especialmente la posibilidad de regresar a la Expo Rural de Rafaela y encontrarse con los diferentes actores de una de las principales regiones lecheras del país. “Muy contento de volver a estar en esta expo”, expresó, al tiempo que destacó una mayor presencia de público y participantes, además de las reuniones mantenidas durante la muestra.
Uno de los espacios centrales fue una mesa lechera convocada por la Sociedad Rural, planteada como continuidad del trabajo realizado semanas atrás en un seminario internacional. Allí se abordaron diferentes cuestiones que forman parte de la agenda de la lechería argentina, entre ellas la trazabilidad, la logística y el remito electrónico.
Según explicó el funcionario, varios de estos asuntos surgieron de demandas planteadas por las mesas que representan al sector, particularmente en Santa Fe. El objetivo es avanzar sobre cuestiones concretas que tienen incidencia directa en el funcionamiento cotidiano de los establecimientos y las empresas lácteas.
Costos, rentabilidad y clima entre las preocupaciones
Más allá de los avances registrados por la actividad, Alconada reconoció que existen preocupaciones compartidas por productores, industriales y funcionarios. Una de ellas es el incremento de los costos y su impacto sobre la rentabilidad de las empresas.
“Nos preocupan a todos el aumento de los costos, cómo está hoy la renta, la marginalidad, el margen”, señaló. En ese escenario, la evolución de los números del tambo y de la industria continúa siendo uno de los puntos centrales para evaluar las perspectivas de la lechería argentina.
A ese panorama se agrega la incertidumbre climática. Alconada consideró que se trata de uno de los factores más difíciles de gestionar porque, a diferencia de otras variables sobre las que pueden diseñarse herramientas o políticas, resulta imposible conocer con certeza “qué, cómo ni cuándo” ocurrirán los distintos eventos climáticos.
Exportaciones: el 29% de la producción ya se destina al exterior
Entre los datos más destacados de la entrevista aparece el crecimiento de las exportaciones. Alconada indicó que actualmente Argentina está colocando en los mercados internacionales el 29% de su producción láctea, una participación que calificó como inédita.
El funcionario recordó que históricamente la relación se ubicaba aproximadamente en un 80% destinado al mercado interno y un 20% a la exportación. Alcanzar actualmente un 29% exportado representa, por lo tanto, un cambio significativo para el sector.
Además del volumen, Alconada puso el foco sobre otras dos características: los valores alcanzados y la diversificación. “Estamos exportando el 29% de lo que hacemos a valores muy buenos, con productos diversificados, con destinos diversificados”, sostuvo.
Este escenario internacional amplía las alternativas comerciales de la lechería argentina y refuerza la importancia de sostener mercados externos diversificados, al mismo tiempo que el consumo doméstico continúa representando el principal destino de la producción nacional.

Financiamiento: mejorar el acceso al crédito
Otro de los ejes abordados durante la Expo Rural de Rafaela fue el financiamiento. Desde la Dirección de Lechería trabajan en generar líneas y acercar a las entidades bancarias a productores e industriales. En esta oportunidad, explicó Alconada, el denominado “patio lechero” contó con el acompañamiento del Banco Nación y fue escenario de numerosas reuniones.
El desafío, sin embargo, no pasa solamente por disponer de líneas crediticias. “Lo que ahora estamos trabajando mucho es en la accesibilidad”, explicó. Según planteó, las líneas pueden estar disponibles y las tasas pueden acomodarse, pero todavía es necesario simplificar los mecanismos para que productores e industrias puedan efectivamente acceder al financiamiento.
“Tenemos que lograr que sea más fácil presentar una carpeta, que sea más fácil para el productor o para la industria poder acceder a ese financiamiento”, remarcó.
La hacienda como garantía para nuevas inversiones
En ese contexto, Alconada anticipó el avance de una herramienta orientada especialmente a los productores que no cuentan con tierras propias suficientes para ofrecer como garantía. La problemática tiene particular relevancia en la actividad tambera debido al importante peso que posee el arrendamiento dentro de la estructura productiva.
De acuerdo con lo explicado por el funcionario, alrededor del 70% de la producción lechera se realiza sobre campos alquilados, contemplando también situaciones familiares en las cuales la propiedad pertenece a distintos integrantes y la explotación queda en manos de uno de ellos. Esa estructura puede volver más compleja la utilización de la tierra como garantía hipotecaria.
La alternativa planteada es utilizar la hacienda, uno de los principales activos del tambero, como respaldo para obtener financiamiento. El mecanismo permitiría limitar el movimiento de los animales mediante la emisión de los documentos correspondientes y monitorear el stock existente.

De esta manera, el productor podría aprovechar su capital ganadero como garantía para obtener capital de trabajo o realizar inversiones. Para Alconada, se trata de una respuesta a una demanda que el sector viene planteando desde hace años.
En un escenario atravesado por costos crecientes, márgenes ajustados e incertidumbre climática, el financiamiento y la apertura comercial aparecen así como dos componentes importantes para sostener inversiones y mejorar las condiciones de desarrollo de la lechería argentina.
