La Cooperativa Agrícola Ganadera de Freyre realizó el remate de hacienda general en sus instalaciones de San Francisco. El martillero Víctor Roggero sintetiza lo ocurrido.

Fue un remate dentro del momento que se está viviendo por la pandemia, por el cierre de exportación, con valores todavía demasiado acomodados, pero en algunos casos podrían haber sido mejores. De todas maneras, había 644 cabezas, es una linda cifra de ingreso, donde había casi 300 consumos, conserva y toros en la primera rueda; y en la segunda rueda de invernada, otras 350 cabezas.

Según el plazo y la condición de la hacienda (había hacienda liviana y hacienda pesada), con valores acordes al momento, porque está todo disminuído en números. Esa es la verdad.

P: Convengamos que en la primera parte de la jornada salió la vaca holando, que es un tema que se habló mucho en estos días por el cierre de exportaciones, y que es muchas veces la caja de ahorro de muchos productores tamberos. ¿Qué precios se obtuvieron ahí?

La conserva estuvo entre $80/90, la vaca manufactura entre $100 y $115, y algunas vacas mejores entre $115 y $120, hasta $125. Son números que llegan a estar 10 o 15 pesos por debajo de lo que veníamos haciendo.

Porque le quita un negocio que nosotros no consumimos, nuestro país no lo come, entonces estamos perdiendo de exportarlo, cuando hay compradores que pagan bien esa hacienda y que hacen su negocio, también.

La hacienda “gruesa”, que llamamos así por su tamaño, no se consume en este país, ni que se la regales.

P: ¿Qué precios se dieron en otras categorías?

Algún animal de consumo arriba de los $180 y hasta $190 cuando se trataba de algo muy bueno, y lo de calidad inferior que vale un poco menos, $140/150. Son números que en base a la calidad, al tamaño de la hacienda y a la condición de gordura, no están mal vendidas. 

Cuando un novillo no está bien terminado, que le falta gordura, a veces el invernador que hace novillos pesados de exportación, lo solía comprar. En estos momentos, no es así.

P: Vayamos a la categoría de invernada, dividiendo entre invernada de holando e invernada de carne.

La invernada de carne llegó cerca de los $200, con terneros livianos de buena calidad. Dió trabajo llegar a ese precio. En cuanto a los overos, los livianos arrancaron en $150/160, y terminamos con un novillo de más de 400 kg a $145/150, con 45 días de plazo.

No se le ve diferencia. Si bien es un novillo que estará poco tiempo en el campo y tiene otra devolución, la gente está esperanzada en que esto cambie, y que se vuelva a la situación en que estábamos antes del cierre de las exportaciones. Esa es la realidad.