El mercado exportador de carne bovina argentina enfrenta un cierre de año desafiante: menor volumen pero con alza en la facturación, en un escenario internacional marcado por decisiones políticas y cambios regulatorios.

Un 2025 con contrastes: menos volumen, más ingresos

Según datos del INDEC, hasta octubre de 2025 se exportaron unas 588.800 toneladas de carne bovina, generando USD 3.155 millones. Esto representa una caída del 8,5% en volumen, pero una suba del 26% en facturación respecto al año anterior. Este contraste se explica por el aumento en el precio promedio de exportación, que trepó a USD 5.360 por tonelada, un 38% más alto que en 2024.

La recuperación de precios se dio tras un primer cuatrimestre afectado por la baja competitividad industrial local. El segundo tramo del año mostró mejoras, pero sin posibilidad de revertir completamente el terreno perdido.

Fuente: Rosgan

Competencia internacional: Brasil pisa fuerte, China dilata decisiones

En noviembre, el mercado exportador argentino se encuentra presionado por el alza del precio de la hacienda y una mayor competencia. Brasil, favorecido por la eliminación de aranceles en EE.UU., embarcó 10.800 toneladas a ese mercado, frente a solo 3.400 de Argentina, y a menor precio.

China, que concentra el 70% de nuestras exportaciones, prorrogó hasta enero la definición de su investigación por salvaguarda de importaciones. Esto da un respiro al cierre del año, pero también deja incertidumbre para 2026.

Diversificar o morir: nuevos mercados como estrategia clave

Hoy Argentina tiene 97 mercados habilitados, pero solo exportó a 43 durante 2024. De los envíos fuera de China, los principales destinos fueron la Unión Europea (29%), Israel (24%) y Estados Unidos (19%).

Ampliar la base exportadora es vital para reducir la dependencia de grandes compradores como China. Mercados con alto potencial como Filipinas, Singapur o Emiratos Árabes Unidos pueden ser claves en la estrategia a futuro.

Conclusión: el tablero global se redefine

La política internacional —con decisiones de EE.UU., China y Brasil como actores centrales— vuelve a condicionar el mercado exportador de carne. En este nuevo ciclo, Argentina deberá responder con inteligencia comercial, acuerdos estratégicos y diversificación para no perder competitividad.