En la Expo Rafaela 2024 conversamos con el ing. agr. José Camoletto, gerente comercial de la firma De Laval. Participó de la entrega de los primeros créditos en litros de leche. Con él, repasamos los cambios que se vienen produciendo en los sistemas productivos de leche en Argentina. Cuáles son los factores que modifican el escenario, aquellos que impulsan la actividad y qué es necesario para desarrollar el sector.
Los cambios que transita la lechería nacional y a qué se deben
La situación de la lechería en Argentina está experimentando cambios realmente grandes, en lo que hace a como se venía trabajando antiguamente.
En primer lugar, empezaron las desregulaciones: el tema de quitar las retenciones a las exportaciones, de quitar la presión sobre la industria con la presencia de determinados productos a precios fijos en las góndolas, empezó a marcar una diferencia. Es decir, se empezó a desregular la actividad.
Sobre la asistencia financiera
Eso creo que en el sector cayó muy bien, y después la aparición de créditos, se empezaron a hacer líneas de créditos nuevas. Hoy entregamos líneas de crédito en litros de leche, algo muy disruptivo en la actividad y que nunca había pasado a través de entes oficiales, como fue ahora a través del banco BICE y este convenio que hicieron con la Dirección de Lechería.
Eso también me parece que le ha dado un impulso muy grande. Créditos a largo plazo, a 5 años estamos hablando, que es lo que necesita el sector, y en la moneda que produce el productor. Ese es otro punto muy importante, que me parece que va a alentar a la actividad.
Los costos de la actividad
En lo coyuntural, hoy hay una relación de precios entre el valor del litro de leche y el valor de los principales insumos, como ser la alimentación, costo de los granos, está en una relación muy favorable, lo cual también va a incentivar a la producción.
Yo creo que faltaría un poco el acompañamiento climático que ahí ya nadie puede hacer mucho. No hace falta que hablemos de la situación que está pasando por la falta de lluvia y todo eso, pero yo creo que hay muy buenos vientos para la lechería y vamos a entrar en una etapa muy positiva.
Sobre la adopción de tecnología, la inversión y la financiación
La adopción de tecnología viene avanzando en los últimos años. Eso es producto de varias cosas: cambios generacionales, la disponibilidad de tecnología que le aporta datos en tiempo real, que lo ayudan a tomar decisiones muy rápidamente.
Y eso le está dando una competitividad extra. Obviamente, la tecnología tiene su costo y, cuando se juntan los planetas en el sentido de que aparece un crédito a tasas razonables, o de una manera que el productor lo pueda afrontar, la tecnología se adopta rápidamente.
Lo que vimos justamente con esta línea de créditos que se agotaron ni bien salieron, en menos de un mes, te marca la necesidad de crédito que tiene el productor y como está alerta a eso para poder incorporar la tecnología. En la medida que se da, todo empieza a fluir.
El debate sobre los sistemas productivos: pastoril vs. confinamiento
Respecto a los sistemas productivos, hay una tendencia que se viene viendo en los últimos años, en la concentración de vacas y en el encierre de vacas bajo distintas modalidades. Desde el encierro en un dry lot o corral seco, bajo techo en distintas modalidades, compost, cama fría o free stall.
Hay una tendencia clara que se está viendo. Pero no nos confundamos con eso, porque no quita que haya tambos con más proporción pastoril, muy eficientes, y que están trabajando muy bien.
Yo creo que, en el fondo, lo importante son los litros libres que le quedan al productor. Y eso depende mucho de la eficiencia con la que trabaje el productor. No me animaría a decir que un sistema es mejor que otro. Casi seguro que no es así, porque si no, todos harían ese.
Me parece que lo que hay que buscar es la eficiencia tranqueras adentro en el sistema que se haga. Algunos manejan muy bien los sistemas pastoriles o pastoriles mixtos con suplementación, con pista, y otros manejan muy bien el sistema de confinamiento de vacas.
Pero, son evidentemente sistemas distintos. Hay que hacer apuestas distintas, trabajar diferente, invertir.
Lo que no se puede hacer es pretender, a lo mejor, trabajar en un sistema intensivo con un nivel de inversión como un sistema extensivo, porque te van a faltar cosas, no le vas a dar lo que necesita el sistema y vas a gastar un dinero que va a ser difícil de recuperar.
Por eso, siempre hay que tener en cuenta los litros libres que quedan, y en base a eso tomar la decisión.
