Esta es la sexta entrega de la serie de artículos que identifican los factores que intervienen en el aumento del número de cabezas del rodeo lechero. En esta ocasión, se exhiben aspectos de la etapa de recría. Por el Ing. Agr. EPL Francisco Candioti y el Dr. Javier Baudracco.

Aumento de la disponibilidad de vaquillonas de reposición

Las líneas de trabajo asociadas al aumento de la disponibilidad de vaquillonas de reposición en los establecimientos lecheros son (ver Parte III):

  • Eficiencia reproductiva
  • Mortandad y rechazo en categorías jóvenes
  • Duración de la etapa de recría

El presente artículo abordará la duración de la etapa de recría en relación al crecimiento del rodeo lechero. Los impactos de la eficiencia reproductiva y de las pérdidas de hembras jóvenes fueron tratados en los artículos anteriores (Partes IV y V).

Aceleración de la recría

A través de mejoras en la alimentación y el manejo de las hembras de reemplazo se puede operar sobre su tasa de ganancia de peso. Una ganancia diaria de peso más alta resulta en la posibilidad de llegar más rápido al peso adecuado para el servicio. En consecuencia, también se acorta el tiempo hasta el primer parto de la vaquillona. Cuanto mayor sea la diferencia entre la tasa de ganancia de peso inicial y la que se logre como consecuencia de las mejoras, mayor será el potencial de adelantamiento del servicio, con los límites biológicos que impone el correcto desarrollo de las hembras en términos de aptitud reproductiva.

Las hembras más “chicas” alcanzan a las más “grandes”

El efecto de “aceleración” es imperceptible en las vaquillonas gestantes ya que el tiempo de gestación no se puede modificar. Por el mismo motivo será relativamente poco visible en aquellas vaquillonas que ya están en servicio o cerca de alcanzar el peso de servicio. Sí va a ser notorio en aquellas hembras que están en las primeras etapas de la recría. Cuanto más jóvenes, mayor es el potencial de impactar significativamente en el adelantamiento del servicio. En las más jóvenes también podría planificarse una reducción del peso al servicio previendo que la mayor tasa de ganancia de peso durante la gestación resultará igualmente en un peso adecuado al parto. Esto vuelve a imprimirle aceleración al proceso.

Como consecuencia de este efecto de aceleración diferente según la etapa de recría se comienza a producir una superposición parcial de “camadas” o grupos de hembras. Las que están más atrasadas en el proceso son las que más aceleran y empiezan a alcanzar a otras que estaban más adelantadas. Como resultado, una buena parte de las más jóvenes (que adelantaron más) y las que fueron alcanzadas, entran juntas al servicio.

En esa etapa de superposición de “camadas” se consolida el incremento de la oferta anual de vaquillonas. Son más hembras en servicio para ese ejercicio de las que se hubieran logrado con el manejo anterior de la recría que a su vez serán más vaquillonas de reposición para el ejercicio próximo.

A diferencia de los puntos vistos en los artículos anteriores, la aceleración de la recría no tiene un efecto infinito sino un efecto efímero y por única vez para cada cambio de manejo. Una vez superada la etapa de superposición de “camadas” todas las hembras de reposición habrán sido alcanzadas por las mejoras en la alimentación y el manejo. Todas estarán ganando peso a la misma nueva tasa acelerada.

Para adoptar esta estrategia es muy importante que se tengan en cuenta los indicadores económicos de la recría en el contexto del funcionamiento de todo el sistema (costos de alimentación, liberación de superficie y otros). Los cambios en la alimentación y manejo impactarán sobre los costos de producción de las vaquillonas de reposición.

Del mismo modo que la aceleración de la recría contribuye al crecimiento de rodeo, su desaceleración tendrá el efecto contrario. Esto puede ocurrir si no se planifica correctamente y se vuelve atrás con los cambios en alimentación y manejo.

El impacto de la aceleración de la recría en el crecimiento del rodeo se produce en un plazo sensiblemente menor a los procesos vistos anteriormente (eficiencia reproductiva y pérdida de hembras jóvenes). No obstante, a diferencia de éstos, su efecto ocurre por única vez (efecto finito).

Fuente: MiLecheria.ar