Durante tres jornadas, Esperanza volvió a convertirse en punto de encuentro para la industria, el comercio, los servicios y el sector del mueble y la madera. FECOL + EXPODEMA 2026 reunió empresas, instituciones y público con un objetivo que fue mucho más allá de la exposición: generar vínculos y oportunidades concretas de negocios.

Del 25 al 27 de septiembre se desarrolló en el Predio Ferial del CICAE, en Esperanza, una nueva edición de FECOL + EXPODEMA, una propuesta que busca consolidarse como una de las principales vidrieras productivas y comerciales de la región.

La feria reunió en un mismo espacio diferentes sectores de la economía regional y combinó exposición empresarial, rondas de negocios, mesas productivas, conferencias, actividades vinculadas a la innovación y propuestas destinadas al público general. La agenda incluyó además espacios como EXPOLOTES y actividades específicas para vincular empresas e instituciones.

En diálogo con Ganadería y Negocios, Marcelo Mottura, vicepresidente del Centro de Industria, Comercio y Afincados de Esperanza (CICAE), explicó que uno de los principales desafíos de la organización fue conseguir que el esfuerzo realizado por los expositores pudiera transformarse en resultados.

“Tenemos una expectativa muy alta de poder alcanzar las pretensiones de nuestros expositores”, señaló Mottura, quien destacó especialmente la necesidad de convocar no solamente una importante cantidad de visitantes, sino también un público de calidad, capaz de generar contactos comerciales y oportunidades.

La intención, explicó, es que las inversiones que realizan las empresas para participar de la muestra puedan traducirse tanto en operaciones concretadas durante la feria como en negocios posteriores.

FECOL y EXPODEMA, una construcción conjunta

Uno de los aspectos destacados de esta edición fue la continuidad del trabajo conjunto entre FECOL y EXPODEMA, una articulación que busca reunir esfuerzos institucionales y potenciar la convocatoria.

Mottura explicó que se trata de una dinámica que ambas organizaciones vienen profundizando durante los últimos dos años, sumando voluntades entre las cámaras para conseguir una propuesta de mayor alcance.

La integración permite reunir la diversidad productiva, industrial, comercial y de servicios característica de Esperanza con una actividad emblemática de la ciudad y la región: la industria del mueble y la madera.

Históricamente, FECOL se constituyó como un espacio para que empresarios de distintas actividades presenten sus productos y servicios, mientras que EXPODEMA se desarrolló como ámbito de encuentro para fabricantes, diseñadores, arquitectos, profesionales y empresas vinculadas al mueble y la madera.

Una economía con realidades diferentes

La realización de la feria también permitió poner sobre la mesa la heterogeneidad que atraviesa actualmente al entramado productivo.

Mottura reconoció que no todos los sectores llegan a este momento en las mismas condiciones.

En particular, señaló las dificultades que atraviesa el mercado del mueble característico de la zona, que actualmente enfrenta un escenario complejo. Al mismo tiempo, destacó que existen otras actividades con una dinámica diferente.

Sectores vinculados al gas y al petróleo presentan mejores perspectivas, al igual que distintas industrias relacionadas con la alimentación. En cambio, algunas actividades comerciales y de servicios atraviesan una coyuntura más difícil.

“Es una situación heterogénea. Depende del rubro al que uno apunte”, sintetizó el vicepresidente del CICAE.

Ese escenario refuerza precisamente uno de los sentidos de este tipo de encuentros: generar contactos, abrir mercados y acercar empresas en momentos en los que conseguir nuevas oportunidades comerciales se vuelve todavía más importante.

La propia organización fue profundizando esa orientación. En la previa de la muestra, desde el CICAE se remarcó la evolución de FECOL hacia una lógica cada vez más enfocada en la vinculación empresarial y la generación de acuerdos comerciales.

Una feria con tres objetivos

Para Mottura, FECOL + EXPODEMA debe responder simultáneamente a tres protagonistas diferentes.

Por un lado está la dimensión institucional, que permite mostrar el sistema productivo de Esperanza y la región y generar articulación entre empresas, entidades y organismos.

En segundo término aparece el expositor, que realiza una inversión y necesita que su participación tenga resultados: contactos, oportunidades y negocios.

Y finalmente está el público, tanto empresarial como general, que llega a la feria buscando conocer novedades, descubrir productos y servicios y tomar contacto directo con las empresas.

En el caso particular de EXPODEMA, ese vínculo tiene además un componente histórico. Muchas personas llegan desde otras localidades buscando conocer las novedades del denominado “mueble de Esperanza”, una producción con fuerte identidad regional que permanentemente intenta incorporar diseño, innovación y nuevas alternativas.

“Poder reunir todo eso en una sola feria es un desafío muy grande”, resumió Mottura.

Una vidriera para mostrar y también para vender

FECOL + EXPODEMA 2026 se desarrolló así como una propuesta que buscó combinar exposición y negocios.

La programación incluyó rondas empresariales, mesas productivas, espacios vinculados con energía, innovación y financiamiento, actividades para escuelas técnicas, conferencias y propuestas abiertas a la comunidad.

Incluso la Municipalidad de Esperanza dispuso espacios para facilitar la participación de micro y pequeñas empresas y emprendimientos locales, priorizando actividades productivas, servicios a la producción y propuestas innovadoras.

El desafío de fondo es que la feria no termine cuando se cierran sus puertas.

Para las instituciones, significa fortalecer y hacer visible el entramado productivo regional. Para las empresas, transformar contactos en oportunidades comerciales. Y para Esperanza, continuar posicionándose como un punto de encuentro de la producción, la industria y los negocios.