La firmeza ganadera marcó un nuevo hito en agosto, con subas de dos dígitos en casi todas las categorías, consolidando la confianza del mercado entrerriano.
La firmeza ganadera se consolida en agosto
El mercado de hacienda en pie de Entre Ríos cerró agosto con subas generalizadas que superaron el 10% en la mayoría de las categorías, confirmando una recuperación sostenida en la plaza provincial. Según datos de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), los remates organizados en las distintas sociedades rurales mostraron una firmeza ganadera creciente, tanto en precios como en volumen operado.
Los toros encabezaron los aumentos con una suba del 21,32%, seguidos de las vacas de conserva (+16,90%), vacas gordas (+16,09%) y vacas de invernada (+11,28%). En las categorías de consumo, el novillo (+11,83%) y el novillito (+10,78%) también tuvieron mejoras significativas, en sintonía con la mayor demanda y expectativas positivas del sector.
Consumo, cría y demanda en alza
En el segmento de la cría, el repunte de los valores respondió a una fuerte puja de compradores y a la buena calidad de la oferta. Los terneros de 150/180 kg se ubicaron con un incremento del 8,41%, mientras que las terneras subieron 5,99% (150/180 kg) y 7,26% (190/240 kg). Las vaquillas, aunque con un alza más moderada del 4,15%, también contribuyeron a este panorama optimista.
La firmeza ganadera que refleja agosto no es un hecho aislado: se trata del tercer mes consecutivo de crecimiento desde el bache registrado en mayo. La tendencia se apoya en la recuperación de las expectativas productivas, el dinamismo de los remates y el reacomodamiento de precios tras un período de estabilidad.

Desde FARER destacaron que “los valores reflejan la firmeza de la demanda y la confianza en el negocio ganadero, acompañando la dinámica de los remates que se multiplican en todo el territorio provincial”.
Perspectivas y claves del mercado
Este escenario de firmeza ganadera se da en un contexto en el que los productores comienzan a posicionarse estratégicamente de cara a la primavera, anticipando una mayor rotación de lotes y preparación de campos para el engorde.
Además, las recientes lluvias y la mejora de la disponibilidad forrajera refuerzan el buen ánimo en la cadena. En este marco, la solidez de los valores obtenidos en agosto representa una señal clara para los criadores e invernadores: el mercado está dispuesto a pagar más por calidad, genética y previsibilidad.
