La zafra de terneros 2025 comienza con una marcada firmeza en los valores, impulsada por una oferta limitada y un ritmo de salida inferior al histórico. La escasez de terneros consolida subas superiores al 10% mensual y reconfigura los márgenes en toda la cadena ganadera.

La zafra de terneros 2025 inició el año confirmando lo que el mercado anticipaba: menor oferta disponible y precios en franco ascenso. A pocas semanas de comenzado el calendario comercial, los remates reflejan una fuerte puja entre invernadores y engordadores, en un contexto donde la disponibilidad de hacienda es notoriamente inferior a la habitual. El segundo remate del año de ROSGAN consolidó esta tendencia, con subas superiores al 10% respecto de enero.

Según el informe “Zafra de terneros: Precios que se afirman frente a una oferta escasa y lenta” , el indicador del ternero ROSGAN para febrero se ubicó en $6.222 por animal frente a los $5.662 de enero. En términos reales, el valor actual resulta 48% superior al de hace un año y 74% mayor al promedio histórico de la serie iniciada en 2010. La zafra de terneros de 2025, así, se posiciona con un piso de precios considerablemente elevado.

Oferta restringida en la zafra de terneros 2025

El principal factor detrás de esta firmeza es la escasa salida de animales desde los campos. Durante enero, las estadísticas de traslados del SENASA registraron 346.426 terneros y terneras enviados a cría o invernada, el nivel más bajo para ese mes en los últimos años .

En términos comparativos, esta cifra representa prácticamente la mitad de lo trasladado en enero del año pasado. Además, febrero mostró un incremento diario de apenas 14% respecto de enero, cuando históricamente el salto intermensual ronda el 50%. La zafra de terneros 2025 avanza así con un ritmo más lento del habitual, reforzando el escenario de escasez.

Impacto en cría y reposición: vientres acompañan la suba

Los valores firmes del ternero se trasladan rápidamente al resto de las categorías, especialmente a la cría. El Índice de Precios para la Cría (PIRC) surgido del último remate de ROSGAN refleja un incremento interanual del 66% en moneda constante .

Actualmente, reponer una vaquillona preñada requiere la venta de aproximadamente dos terneros, una relación alineada con sus promedios históricos. Sin embargo, a partir de marzo y abril —con el descarte de vientres vacíos tras los destetes— podría intensificarse el interés por la reposición. Si la zafra de terneros de 2025 mantiene su actual escasez, la firmeza podría profundizarse en vaquillonas y vacas preñadas.

Márgenes ajustados para invernadores y señales mixtas para feedlot

Para el invernador tradicional, la relación ternero/novillito se ubica en 1,36 en febrero, frente a valores inferiores a 1,20 un año atrás . Esto implica que reponer terneros tras vender el gordo resulta entre 10% y 15% más caro.

En el caso del feedlot, la ecuación muestra un matiz positivo. Con un novillo gordo en torno a $4.600/kg y el grano a $260/kg, el poder de compra permite adquirir cerca de 18 kilos de cereal por kilo vendido, superando ampliamente el promedio histórico de 12,5 kilos . Esta mejora amortigua parcialmente el impacto de los altos valores que presenta la zafra de terneros.

Clima, producción y perspectivas del mercado ganadero

Si bien existen déficits hídricos en regiones del centro-sur de Buenos Aires, La Pampa, San Luis y sur de Córdoba, el fenómeno no es generalizado. Se estima que aproximadamente el 15% del rodeo nacional se encuentra bajo algún grado de riesgo por sequía , cifra significativamente menor a la sequía 2022-23.

Los modelos climáticos indican debilitamiento de La Niña y transición hacia condiciones neutrales en el trimestre febrero-abril. De confirmarse este escenario, la zafra de terneros 2025 podría continuar sin liquidaciones forzadas ni alteraciones estructurales en la tendencia alcista.

Conclusión: escasez estructural y precios sostenidos

La combinación de menor oferta, retención estratégica en zonas con buenas condiciones forrajeras y expectativas climáticas moderadas configura un mercado con bases sólidas. A medida que avance la campaña y se consoliden los datos productivos, el mercado terminará de dimensionar el verdadero alcance de la escasez.

Por ahora, la zafra de terneros confirma un escenario de precios firmes, márgenes ajustados en la reposición y un equilibrio delicado entre oferta limitada y demanda sostenida.