Aunque el volumen de ventas de maquinaria agrícola mostró signos de recuperación en la primera mitad de 2025, persisten desafíos estructurales que exigen atención en el corto plazo.
Evolución positiva, pero con matices
La industria de maquinaria agrícola continúa desempeñando un rol estratégico en la agroindustria argentina. Según datos del INDEC, entre enero y junio de 2025 se vendieron 8.508 unidades, con una facturación total de $1,3 billones ajustada a precios constantes. Este resultado representa un aumento interanual del 27%, aunque las cifras aún están un 4% por debajo del promedio de los últimos cinco años.
La recuperación frente a 2024 se explica por un repunte generalizado en todos los segmentos de maquinaria, aunque el punto de comparación es particularmente bajo. De hecho, este primer semestre ocupa el segundo puesto más bajo en términos de volumen de ventas en seis años.
El origen de los equipos vendidos también marca una tendencia: el 84% son de producción nacional, aunque se incrementó el porcentaje de importaciones al 16%, el valor más alto en cinco años. Cabe aclarar que el INDEC considera como producto nacional a maquinarias ensambladas en el país, aun con baja integración local.
Implementos y tractores lideran el mercado
Al analizar las ventas por tipo de maquinaria, se destaca que los implementos agrícolas lideraron en volumen con 3.826 unidades, representando el 45% del total. Este segmento incluye pulverizadoras, equipos de acarreo y almacenamiento, entre otros. Sin embargo, en valor, los tractores fueron los protagonistas con $425.300 millones facturados, pese a una baja real del 2% interanual.
Le siguen las sembradoras, con 850 unidades vendidas y una mejora del 11% en facturación, aunque 14% por debajo del promedio histórico en volumen. Por último, las cosechadoras alcanzaron 558 unidades, superando el promedio en 24%.
En síntesis, mientras el volumen de ventas mejora, los precios reales bajaron, con excepción de los implementos, lo que evidencia una caída del valor promedio por unidad en casi todos los rubros.
Factores externos condicionan las decisiones de compra
Las decisiones de inversión en maquinaria agrícola están fuertemente influenciadas por variables externas como el clima, el desempeño de la cosecha y los precios internacionales de los commodities. Aunque las cotizaciones siguen deprimidas, la buena campaña 2023/24 y una cosecha 2024/25 estimada en 136,7 Mt (segunda más alta en la historia), generaron cierto impulso en el mercado.
Sin embargo, el último informe de ACARA señala que en agosto el patentamiento cayó 8% mensual y 45% interanual, lo que podría anticipar una desaceleración del sector. Este dato contrasta con el crecimiento acumulado del año y sugiere cautela por parte de los productores a la hora de tomar decisiones de compra.
Financiamiento, un eje clave a monitorear
El stock de créditos al sector agrícola mostró un incremento significativo hacia mediados de año, especialmente en préstamos en dólares. Este fenómeno responde en parte a las condiciones favorables del mercado internacional. No obstante, la volatilidad de las tasas de interés podría impactar negativamente en la sostenibilidad del financiamiento.
En este contexto, la CAFMA avanza con la certificación AGRINOVA, una marca sectorial destinada a identificar maquinaria nacional según el Contenido Máximo Importado (CMI) permitido, que va de 40% a 50% según el tipo de equipo. Esta iniciativa busca fortalecer la industria local y ofrecer mayor transparencia al productor.
