En la Sociedad Rural de San Carlos, el Ing. Agr. Carlos Graffione, de Arán Tecnologías, detalló cómo la siembra eléctrica de precisión y los drones agrícolas están cambiando la eficiencia y el margen del productor.
Innovación en un ciclo pensado para productores
En el marco del ciclo de conferencias de la Sociedad Rural de San Carlos, Arán Tecnologías presentó dos ejes que hoy concentran gran interés en el agro: drones agrícolas y sembradoras eléctricas. La propuesta se inscribe en la agenda de actualización técnica que impulsa la entidad y que en esta edición reunió a empresas y especialistas con demostraciones a campo y contenidos prácticos para la toma de decisiones.
“Somos pioneros en soluciones de siembra desde hace casi 20 años y desde hace 2 años comercializamos drones de mapeo y de aplicación”, señaló Graffione, quien subrayó beneficios como no pisoteo del cultivo, control del tamaño de gota y la dosificación variable desde la consola del tractor. Entre los equipos exhibidos mencionó líneas de DJI orientadas a aplicación (por ejemplo, T50, T70 y T100), con fuerte nivel de consultas del mercado.
Qué aporta la siembra eléctrica de precisión
La siembra eléctrica de precisión simplifica la labor, reduce el condicionamiento por calidad y uniformidad de semilla y habilita el control fino de la dosis y la velocidad línea por línea. Para productores y contratistas, esto se traduce en uniformidad de emergencia y en mejor margen bruto al ajustar el stand al potencial del ambiente.
Además, al integrarse con mapas de ambientes provenientes de drones de mapeo e imágenes satelitales, cada lote puede manejarse “como si fueran potreros internos” de diferente potencial, más allá de los alambrados. Este enfoque de siembra eléctrica de precisión ya asoma en experiencias de campo relevadas por la redacción, que muestran mayor eficiencia en insumos y decisiones más rápidas.
Drones aplicadores: precisión, oportunidad y menor pisoteo
En aplicaciones con drones, Graffione destacó dos diferenciales: el no pisoteo (clave en estadios sensibles) y la gestión del tamaño de gota para calidad de cobertura y mitigación de deriva. Esto, sumado a la capacidad de llegar a zonas complicadas, vuelve atractiva la inversión tanto para productores que buscan “llegar a tiempo” como para contratistas que agregan un servicio de fitosanitarios de alto valor.
Las jornadas técnicas recientes de la región refuerzan esta tendencia: el uso de drones aplicadores se posiciona como complemento eficiente de la pulverización terrestre/aérea, especialmente en accesos difíciles y manejos sitio-específicos.
Preguntas frecuentes que plantean los productores
Sembradoras eléctricas. La consulta habitual es el salto de placas/neumáticas a eléctricas y qué implica “en la práctica”. Según el especialista, simplifica la operación (menos cambios por calidad de semilla), mejora la exactitud del dosificador y abre la puerta a la siembra variable con monitoreo desde cabina. Esto integra naturalmente los mapas generados por drones e imágenes, el corazón de la siembra eléctrica de precisión.
Drones de aplicación. Surgen dudas sobre autonomía, litros/ha y configuraciones para ganar eficiencia. La recomendación práctica es partir de ensayos de tamaño de gota, ajustar ventanas de aplicación y calendarizar recargas para no perder oportunidad.
Integración con gestión por ambientes
El mayor rendimiento del paquete surge cuando siembra eléctrica de precisión y drones se conectan a la gestión por ambientes: relevamiento (mapeo), prescripción (tasas variables) y verificación (monitoreo). Así se reduce variabilidad intra-lote, se focaliza el uso de insumos y se eleva la rentabilidad por hectárea.
Esta lógica coincidió con el espíritu del ciclo de conferencias de San Carlos: acercar tecnologías de impacto inmediato y bajo riesgo de adopción, con ensayos a campo y demostraciones dinámicas de drones.
