En un artículo anterior dábamos cuenta de las agresiones recibidas por la reconocida periodista agropecuaria, especializada en temas lecheros, Elida Thiery. Se trata de dos agresores que a priori fueron identificados por la propia periodista, y que fueron denunciados ante el Ministerio Público Fiscal, en las oficinas de Rafaela. Ahora se conoce la declaración de solidaridad de SanCor con la persona agraviada.

Soplan malos vientos para el sindicato ATILRA. Tras todos los hechos conocidos y denunciados por bloqueos a las plantas industriales y centros de distribución de productos, al impedimento de descarga de materia prima y de carga de productos terminados, a los desmanes en instalaciones entre las que se encuentra la violenta toma de la guardia principal de la casa central de SanCor y muchos más, llegó la agresión a Elida Thiery. De eso dimos cuenta ayer, en el artículo titulado «¿Qué pasa, Etín, estás nervioso?».

La solidaridad de SanCor y el repudio a la violencia sindical

A partir de que la propia Elida Thiery diera a conocer el hecho y la denuncia, la empresa divulgó en la noche del 4 de abril un comunicado en el cual declara su respaldo total a la damnificada y se pone a disposición de las autoridades que ya intervienen investigando. Lo hizo en estos términos:

«SanCor Cooperativas Unidas Ltda. se solidariza con la Sra. Elida Thiery y repudia enfáticamente las agresiones que la periodista recibiera por parte de sindicalistas en adyacencias e instalaciones de la propia cooperativa , en Sunchales.

Hemos tomado conocimiento de la denuncia realizada por la Sra. Thiery; lamentamos que se la haya agraviado personal y profesionalmente, en un acto que pretendió menoscabar su integridad moral y el ejercicio libre de periodismo íntegro y cabal que realiza.

SanCor se pone a disposición de la Sra. Thiery y la acompaña en este duro momento colaborando con la Justicia para identificar y sancionar a los responsables, si así lo determina en sus actuaciones.»

Masiva repercusión en los medios de prensa

A partir de la divulgación de lo sucedido, fueron innumerables las adhesiones colectadas en rechazo a la avanzada de los sindicalistas. Asociaciones de prensa, tanto general como la especializada en temas agropecuarios, instituciones y personas relevantes de distintos ámbitos sociales y políticos hicieron conocer su enfático repudio.

Un declive sindical imparable

ATILRA no termina de cometer errores, impulsada por su propio desconcierto ante el descrédito creciente que alimenta con sus tropelías. Acusaciones falsas que son descubiertas por la verdad casi de inmediato, afirmaciones que carecen de sustento, denuncias que nunca se verifican cuando se las intenta encontrar.

La última, resonante, fue la intención de desconocer la validez del fideicomiso de reestructuración de SanCor, establecido en 2017 con el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). A partir de esa herramienta financiera es que la cooperativa logró reestructurar toda su operación, transformar la organización y cancelar acreencias, tal como lo señalamos en «SanCor derrumba argumento de ATILRA» (ver nota). Las respuestas del BICE y de SanCor fueron contundentes y no dan lugar a dudas.

Seguramente, en su afán de imponerse a cualquier precio, las autoridades de ATILRA intentarán generar nuevas acusaciones. Anticipamos que, nuevamente, fracasarán. Pero la necesidad de mantener el ya casi inexistente liderazgo de sus afiliados los hará cometer nuevos y groseros errores, como la agresión de la que en esta nota hablamos.