El economista Claudio Zuchovicki brindó en el Congreso Federal Ganadero una visión optimista sobre los desafíos estructurales que enfrenta el país, y cómo estos abren oportunidades reales para la ganadería argentina.

Un nuevo ciclo económico: desafíos y oportunidades

Claudio Zuchovicki, reconocido economista y referente del mercado de capitales, participó del Congreso Federal Ganadero organizado por Rosgan, donde compartió una visión entusiasta y a la vez realista sobre el contexto macroeconómico argentino. Su diagnóstico: estamos entrando en un nuevo ciclo económico que nos obliga a aprender a competir, a ser eficientes y a planificar con inteligencia.

Zuchovicki se mostró optimista, aunque con reservas: “Me da miedo estar tan optimista, pero tenemos todo a favor. Las discusiones están volviendo a girar en torno a temas que hace años no se tocaban, como la reforma laboral y fiscal, el costo argentino, y cómo producir más barato”. La clave, según explicó, está en aprender a moverse en un escenario donde ya no alcanza con sobrevivir: hay que mejorar para destacarse.

La oferta se diversifica, el crédito reaparece

Uno de los aspectos centrales que destacó Zuchovicki fue el cambio en la estructura del consumo. Aunque el consumo general sigue deprimido, la oferta de bienes y servicios ha crecido notablemente. “Antes había consumo 10 con dos oferentes. Hoy hay consumo 9, pero con seis oferentes”, explicó, ejemplificando con el mundo de los medios y la competencia entre streamings, influencers y formatos digitales.

Esta diversificación, para el economista, representa una gran oportunidad para quienes estén dispuestos a adaptarse. “El gran ganador es el usuario, que accede a mejores productos a mejores precios”, afirmó. En paralelo, mencionó que el crédito comienza a reaparecer: “Si el Estado deja espacio y se financia, el mercado va a empezar a prestar a empresas. Ya vemos más obligaciones negociables y aperturas de capital”.

Las nuevas generaciones: entre la incertidumbre y el aprendizaje

Zuchovicki dedicó un pasaje especialmente significativo a las nuevas generaciones: “Nunca vivieron sin inflación, ni con tasas reales positivas. Es un aprendizaje fuerte, pero tienen lo que nosotros ya no: futuro. Tienen tiempo, y eso es una ventaja estratégica enorme”.

El cambio de ciclo exige, según el economista, que los jóvenes dejen de pensar en la lógica de “ahorrar consumiendo” y comiencen a desarrollar una cultura de inversión, eficiencia y mejora continua. “El peor error sería no hacer nada”, sentenció.