Berardo Vignatti, presidente de CARSFE, destacó en el Congreso Federal Ganadero de Rosgan los desafíos y oportunidades que atraviesa el sector en este cambio de ciclo ganadero, con foco en la productividad y el rol de las instituciones.
Santa Fe, entre avances y contrastes climáticos
Durante el Congreso Federal Ganadero de Rosgan, Berardo Vignatti trazó un balance positivo del presente del sector ganadero, especialmente en la provincia de Santa Fe. «Gran parte de la provincia se encuentra de muy buena manera», afirmó. Sin embargo, reconoció la persistencia de contrastes: mientras el sur ha sufrido el impacto de lluvias e inundaciones, el noroeste todavía enfrenta una situación crítica por exceso de precipitaciones.
A nivel nacional, señaló que el panorama internacional es alentador, con alta demanda de carne bovina, aunque en el plano interno la situación es más ajustada, con un consumo condicionado por el poder adquisitivo. Esta coyuntura genera tanto desafíos como oportunidades, que Vignatti sintetizó bajo una expresión que repitió varias veces: estamos ante un verdadero cambio de ciclo.
Una nueva etapa con foco en la productividad
Vignatti insistió en que este cambio de ciclo debe ser acompañado desde distintos frentes. Por un lado, una transformación cultural del propio productor, para que esté mejor preparado frente a las exigencias actuales del mercado. Por otro, el fortalecimiento del rol institucional.
Desde su visión, entidades como CARSFE deben jugar un papel activo en este proceso, promoviendo el extensionismo, la capacitación y la adopción de tecnologías que mejoren la eficiencia del sistema productivo. “El objetivo final es aumentar la cantidad de terneros por vaca y mejorar la productividad total, ya sea por peso o por tasa de destete”, detalló.

Instituciones y gobierno: una alianza necesaria
El presidente de CARSFE subrayó la importancia de una mayor previsibilidad a largo plazo, un aspecto que requiere articulación entre el sector privado, las entidades del agro y los distintos niveles de gobierno. En este sentido, remarcó que las instituciones no deben limitarse a la representación gremial, sino que tienen que ser parte activa en la modernización del sector.
El cambio de ciclo implica nuevos desafíos en la gestión sanitaria, comercial y ambiental de la ganadería. “Tenemos que estar a la altura de la demanda internacional, y para eso es clave contar con reglas claras, incentivos adecuados y herramientas técnicas”, concluyó Vignatti.
