El nuevo régimen de marcas ganaderas en Entre Ríos duplica los plazos de vigencia y amplía la protección legal, fortaleciendo el patrimonio y la identidad productiva de los establecimientos rurales.
Marcas ganaderas más protegidas: cambios clave en Entre Ríos
Con la reciente reforma del Código Fiscal en la provincia de Entre Ríos, el Gobierno provincial ha dado un paso relevante en el fortalecimiento del sistema de marcas ganaderas, una herramienta clave para la identidad, trazabilidad y patrimonio del productor.
Entre los cambios principales, se destaca la extensión del plazo de vigencia de las marcas y señales, que pasa de cinco a diez años, con posibilidad de renovarse indefinidamente por períodos iguales. Además, una vez vencido ese plazo, se establece que el diseño no podrá ser otorgado a terceros durante 50 años. Eso duplica la protección prevista anteriormente y resguarda los intereses del productor.
Otro punto importante es que la ley ratifica la posibilidad de transferir estos derechos, ya sea por venta o herencia. Esto afianza su valor patrimonial dentro del esquema productivo familiar.
Respaldo institucional y modernización
Estas modificaciones fueron impulsadas por el gobernador Rogelio Frigerio como respuesta directa a una necesidad largamente planteada por el sector agropecuario. La normativa fue diseñada en conjunto por el Ministerio de Desarrollo Económico, el Ministerio de Hacienda y Finanzas y la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER).
Guillermo Bernaudo, ministro de Desarrollo Económico, sostuvo que estas mejoras «reconocen el valor productivo, económico e identitario que tienen las marcas ganaderas en la provincia». A su vez, el director ejecutivo de ATER, Jesús Korell, explicó que los cambios buscan consolidar un esquema fiscal más equilibrado, acompañado de mejoras tecnológicas que faciliten los trámites desde cualquier punto de la provincia.
Durante 2025, ATER implementó un sistema completamente digital para la gestión de marcas y señales, lo que simplificó procesos como altas, renovaciones y modificaciones. “Hoy tenemos un sistema más ágil y accesible”, remarcó Korell, destacando el trabajo de los equipos técnicos provinciales.
Reducción de costos y mejoras para el productor
Como parte de una política más amplia, el Gobierno también eliminó más de 100 tasas provinciales. Entre ellas, se destacan las vinculadas al registro de marcas y señales. Esta medida se complementa con la implementación del Documento Único de Tránsito (DUT), que unificó los requisitos para la movilización de hacienda. Así, se simplificaron los trámites y aportando transparencia.
Estas acciones consolidan un modelo más moderno y justo para la gestión ganadera, en el que las marcas ganaderas se posicionan no solo como un instrumento legal, sino como parte fundamental del patrimonio rural y su continuidad intergeneracional.
