Adrián Bifaretti (IPCVA) analizó cómo la inteligencia artificial aplicada puede impulsar una cultura de datos en la ganadería, sin reemplazar al profesional, sino potenciando sus decisiones.

La IA como aliada estratégica del ganadero

Durante su participación en el Congreso Ganadero de Rosgan, Adrián Bifaretti, Jefe de Promoción Interna del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), destacó el papel clave que empieza a tener la inteligencia artificial aplicada en la producción ganadera.

Actualmente, aproximadamente un 20% de los veterinarios que asistieron al encuentro ya están utilizando herramientas de IA como apoyo en sus labores cotidianas. Desde la formulación de raciones más eficientes hasta la detección temprana de comportamientos anómalos en los animales, esta tecnología se está integrando rápidamente a la operativa diaria de los feedlots.

“Lo que viene es un cambio de paradigma”, afirmó Bifaretti. “Pasamos de un control sanitario reactivo a uno más predictivo, gracias a herramientas que permiten clasificar e identificar animales con mayor precisión”.

Hacia una cultura de datos ganadera

Uno de los conceptos más interesantes que planteó Bifaretti fue el de cultura de datos. En este sentido, la implementación de la trazabilidad electrónica no solo permitirá mejorar la gestión sanitaria y productiva, sino que también sentará las bases para una ganadería más conectada y eficiente.

“La inteligencia artificial aplicada no viene a reemplazar a los profesionales, sino a ser su copiloto”, enfatizó. “Así como un algoritmo puede sugerir una dieta con un determinado nivel de nutrientes, será el veterinario o nutricionista quien decida si esa sugerencia tiene lógica o no”.

El experto también recordó que, al igual que en 1993 cuando comenzó a desarrollarse internet, hoy estamos en el amanecer de una nueva era tecnológica para el agro. “Hay que anticiparse al cambio y comenzar a adaptarse cuanto antes”, dijo.

Una herramienta, no un reemplazo

La percepción errónea de que la IA desplaza al trabajo humano es uno de los temores más comunes. Sin embargo, Bifaretti fue enfático: la clave está en usar la tecnología como copiloto, no como conductor.

Este concepto resalta la necesidad de interacción entre humano y máquina. La IA puede generar protocolos sanitarios o recomendaciones nutricionales, pero la validación final siempre estará en manos del profesional.