En una reciente entrevista, Pablo Mucabare y Juan Lus, conductores del podcast «Dos por el pasto», compartieron su visión sobre lo que se puede esperar del sector forrajero en Argentina, un tema central en la agenda de la ganadería y la producción agrícola. 

En la primera parte de la nota realizada en el marco de ExpoAlfa 2024, ya abordaron la evolución y los desafíos que enfrentan los productores de pasturas. Ahora, profundizan en las expectativas que tienen para el futuro del subsector forrajero, tomando en cuenta las dinámicas actuales tanto a nivel nacional como internacional.

Una visión optimista ante los desafíos del sector forrajero

Pablo Mucabare, con su amplia experiencia, destacó que, a pesar de las dificultades económicas y climáticas que caracterizan a Argentina, hay motivos para ser optimistas respecto al futuro del sector forrajero. En el país, la variabilidad de las condiciones climáticas hace que algunas zonas experimenten situaciones difíciles, mientras que otras, como el norte, tengan un buen desempeño. Esta diversidad regional permite que, aunque algunas áreas del país enfrenten malas cosechas, otras están experimentando un buen año. Mucabare mencionó que este 2023/2024 podría ser un año clave para el sector ganadero, con precios interesantes que acompañan la oferta forrajera y abren la puerta a nuevas oportunidades para la industria.

La importancia de la estabilidad económica para la inversión en forrajeras

Uno de los aspectos que Pablo considera determinantes es la estabilidad económica que parece empezar a consolidarse, lo que dará al productor la confianza necesaria para invertir en semillas y otras tecnologías forrajeras. Esta estabilidad, que ha sido difícil de encontrar en los últimos años, es vista como una oportunidad para mejorar la calidad de las pasturas y fortalecer la producción forrajera en Argentina. A medida que la economía nacional se estabiliza, la industria semillera podrá destinar más recursos a la innovación y mejorar la oferta de productos, lo que beneficiará directamente a los productores.

El desafío de la oferta de semillas: visiones contrapuestas

Juan Lus, por su parte, presentó una visión diferente centrada en la oferta de semillas forrajeras. 

Según Juan, este año el mercado se dividirá en dos grandes bloques: por un lado, las empresas que adoptarán una postura optimista, confiando en la estabilización económica y apostando a un futuro próspero para las pasturas; por otro, aquellas empresas que mantendrán una visión más conservadora y seguirán tomando decisiones basadas en las dinámicas pasadas, lo que podría llevarlas a enfrentar dificultades.

 Lus destacó que el sector semillero está atravesando una especie de «momento bisagra», no sólo debido a la situación interna del país, sino también por los cambios significativos en el mercado internacional que afectan la importación y el abastecimiento de semillas.

La importancia de comprender las nuevas realidades del mercado semillero

Según Juan, el mercado de semillas forrajeras en Argentina está compuesto por tres fuentes principales: el carry de campaña (es la diferencia o evolución de precios para la misma semilla o el comportamiento del mercado en plazos cortos), la producción nacional y la importación. 

En los últimos años, el carry de semillas ha estado marcado por la ineficiencia, y algunas especies generan incertidumbre, lo que complica la oferta. A pesar de ello, la producción nacional parece estar mejorando, lo que podría ofrecer un respiro a los productores. Por otro lado, la importación de semillas ha cambiado significativamente, con precios más bajos y la eliminación de algunos impuestos, lo que genera tanto oportunidades como desafíos para las empresas que participan en el mercado.

El éxito del sector dependerá de la visión estratégica de las empresas

Para Juan, el éxito de la próxima campaña forrajera dependerá de cómo las empresas respondan a estos desafíos y cómo se posicionen frente a las nuevas oportunidades. Mientras algunas empresas ya tienen una visión clara de qué hacer y cómo aprovechar el contexto actual, otras se encuentran más indecisas. Lus subraya que este será un año de alta incertidumbre, ya que la capacidad de adaptación y la estrategia de cada empresa serán clave para determinar su éxito o fracaso. En este contexto, la flexibilidad y la capacidad de adaptación serán esenciales para los productores que buscan mantenerse competitivos en un mercado cambiante.

El rol de la discrepancia y el aprendizaje constante

Un aspecto que Pablo y Juan coincidieron en resaltar fue la importancia de la discrepancia y el intercambio de ideas. Ambos conductores valoran las diferencias de opinión, ya que estas generan una obligación de aprender y mejorar. 

Un ejemplo de esto lo dieron cuando mencionaron el contacto que tuvieron con un oyente de Nueva Zelanda, quien les planteó una consulta sobre las pasturas para ciervos. Gracias a este intercambio, los conductores pudieron profundizar en su conocimiento sobre el tema, demostrando que, en un sector como el forrajero, siempre hay espacio para el aprendizaje y la evolución.

Invitación a seguir el podcast y compartir opiniones

Finalmente, Pablo Mucabare y Juan Lus invitaron a los oyentes a seguir el podcast «Dos por el pasto» en sus canales de contacto. En Instagram, los seguidores pueden encontrar contenido actualizado y participar activamente con comentarios y sugerencias a través de su cuenta @dosporelpasto. Además, el podcast está disponible en Spotify, donde pueden escuchar todos los episodios y compartir sus ideas y preguntas con los conductores. Los oyentes tienen la oportunidad de seguir aprendiendo sobre las realidades del sector forrajero, contribuyendo al crecimiento de este espacio que busca ofrecer una mirada crítica y constructiva sobre el futuro de las pasturas y la ganadería en Argentina.