En la Expo Rural San Justo 2026, Fabián Otero, titular de Cabaña PaYmá y vicepresidente de la Asociación Argentina de Angus, trazó un balance positivo de la presencia de la raza y puso el foco en una oportunidad que considera estratégica para la ganadería argentina: invertir en genética para producir más kilos de carne.

Con una trayectoria familiar de casi cuatro décadas como cabañero y una extensa actividad dirigencial dentro de Angus, Otero sostuvo que el actual escenario ganadero permite volver a pensar en inversiones que mejoren la eficiencia productiva, especialmente frente a un stock de madres que continúa limitado.

Una fuerte presencia de Angus en San Justo

El balance es positivo, ahora estamos esperando las ventas”, resumió Otero después de las actividades de la raza en San Justo. La exposición reunió animales provenientes tanto de Santa Fe como de Córdoba y logró conformar una oferta importante para una región donde los reproductores tienen una demanda tradicional.

Según explicó, llegaron a la venta unos 30 toros Angus: diez Puros de Pedigree (PP) y veinte Puros Controlados (PC). “Creo que es un buen número para vender Angus acá en la zona”, señaló. Una parte importante de esos reproductores suele encontrar destino hacia establecimientos ubicados en el este santafesino, particularmente en la zona de la costa y el corredor de la Ruta Provincial 1.

La presencia de Otero en San Justo tiene, además, una doble dimensión. Durante buena parte del calendario recorre exposiciones y encuentros representando institucionalmente a Angus, pero en esta oportunidad también estuvo del otro lado del mostrador, como productor y expositor de Cabaña PaYmá.

Esa combinación de dirigente y cabañero tiene respaldo en una extensa trayectoria institucional. Otero estuvo al frente de Angus Centro y en 2014 ingresó como director a la Asociación Argentina de Angus en representación de esa región. En 2021 pasó a integrar la mesa directiva como vicepresidente segundo y actualmente ocupa la vicepresidencia de la entidad. Su recorrido también está estrechamente relacionado con las exposiciones y las pruebas pastoriles, particularmente con la región Centro.

Cabaña Paymá, una historia familiar que comenzó en los años 80

San Justo tampoco es una exposición más para la familia Otero. “Hace de los años 91, 92 que participamos”, recordó Fabián. Desde entonces se construyó una relación que excede lo estrictamente comercial: “Con la gente de acá, de la Rural de San Justo, nos conocemos mucho, ya somos amigos, somos como de la casa”.

Cabaña PaYmá está ubicada en la zona de Río Cuarto, cerca de Las Peñas Sud, Córdoba, y su historia está profundamente vinculada con la familia Otero. El propio Fabián ha contado que su abuelo Pablo ya estaba relacionado con el campo y que su padre, Osvaldo Otero, veterinario, tuvo una cabaña durante la década de 1960. A mediados de los años 80 la familia retomó el proyecto ganadero y, tras el fallecimiento de Osvaldo en 1990, sus hijos continuaron con la actividad bajo Sucesores de Osvaldo Otero SA. Actualmente Fabián comparte el proyecto con sus hermanos Horacio, veterinario, y Pablo, ingeniero agrónomo.

“Como cabaña arrancamos en el año 87, 88”, recordó durante la entrevista en San Justo. Con las primeras camadas comenzaron las participaciones en las rurales de Río Cuarto, Jesús María y San Justo, para luego ampliar el circuito.

La vinculación de PaYmá con Angus Centro también tiene raíces profundas. Ya a comienzos de los años 2000 la familia Otero aparecía entre los criadores que impulsaban un espacio regional para intercambiar experiencias y trabajar sobre el mejoramiento de la raza. Ese movimiento fue el germen de Angus Centro.

Invertir en genética para ganar kilos de carne

Para esta edición de San Justo, PaYmá llevó ocho reproductores, el máximo permitido por el reglamento de Angus Centro, distribuidos entre cuatro PP y cuatro PC. La participación tuvo además un resultado destacado: la cabaña obtuvo el lote Gran Campeón en Puros de Pedigree.

El trabajo de selección genética es uno de los ejes históricos del establecimiento. PaYmá participa desde hace años de exposiciones y evaluaciones de reproductores y también de las pruebas pastoriles de Angus Centro. En 2018, por ejemplo, obtuvo el primer puesto en la categoría PP de Angus Centro, mientras que en 2019 Fabián Otero recibió el premio correspondiente al toro ganador de la 17ª Prueba Pastoril del Río Quinto.

Ese recorrido ayuda a explicar por qué Otero considera que invertir en genética puede convertirse hoy en una de las herramientas centrales para aumentar la productividad. “Estamos en un momento donde la ganadería tiene un precio relativo con respecto a las otras cosas que está bueno”, evaluó.

Su planteo apunta a aprovechar esa relación de precios para recuperar inversiones postergadas. No solamente genética: también instalaciones, manejo y sanidad. Para Otero, esos factores deben funcionar en conjunto para conseguir mejores índices reproductivos y productivos.

Más eficiencia frente a un stock de madres limitado

La mirada de Otero parte de una restricción concreta: recuperar rápidamente el número de vientres no resulta sencillo. Por eso, entiende que una parte importante del crecimiento de la producción de carne deberá provenir de una mayor eficiencia de los rodeos existentes.

Podemos tener mejor sanidad, mejor manejo, mejores pariciones, mejores destetes y poder equilibrar los kilos de carne que nos hacen falta producir”, explicó. La propuesta consiste en generar más producción por animal y por hectárea, antes que confiar exclusivamente en un crecimiento cuantitativo del rodeo.

En ese esquema, invertir en genética adquiere un papel central, pero necesariamente asociado a infraestructura y sanidad. Un reproductor superior puede aportar características productivas, reproductivas y carniceras, aunque ese potencial necesita un ambiente y un manejo capaces de expresarlo.

“Tenemos bastante deprimido el stock de madres y también es bastante complicado aumentar ese stock”, reconoció Otero. Sin embargo, considera que existe otro camino disponible: “Podemos aumentar los kilos de faena y los kilos de carne a través de inversión en genética, infraestructura y sanidad”.

Una trayectoria que une producción y dirigencia

La experiencia de Otero dentro de Angus permite observar esa discusión desde dos lugares. Por un lado, como responsable de una cabaña familiar que lleva cerca de cuatro décadas seleccionando reproductores; por otro, como dirigente involucrado en la organización y federalización de la raza.

Su recorrido institucional se consolidó desde Angus Centro. Otero explicó anteriormente que comenzó trabajando junto a otros criadores en exposiciones y pruebas pastoriles, luego asumió responsabilidades dentro de la regional y finalmente ingresó en 2014 a la Comisión Directiva nacional. En 2021 fue designado vicepresidente segundo y durante los últimos años también asumió responsabilidades como comisario de pista en las principales exposiciones de Angus.

Para 2026, su protagonismo institucional continúa: la Asociación Argentina de Angus lo identifica como vicepresidente y durante este año participó en actividades de las distintas regiones de la raza. A la vez, Paymá mantiene un intenso calendario comercial y de exposiciones. Antes de llegar a San Justo, Otero había anticipado que la cabaña continuaría durante agosto por esta muestra, Río Cuarto y Jesús María, para luego llegar a San Luis en octubre, además de participar en remates y pruebas pastoriles.

La Expo Rural San Justo volvió así a reunir las dos facetas que marcaron buena parte de su trayectoria: la del dirigente que trabaja en la expansión de Angus y la del cabañero que sigue llevando sus toros a la pista y esperando el momento de las ventas. En ambas aparece un mismo concepto de fondo: frente a las dificultades para recomponer rápidamente el rodeo nacional, el desafío pasa por hacer más eficiente cada animal disponible e invertir en genética, manejo, infraestructura y sanidad para transformar esa eficiencia en más kilos de carne.