Guillermo Patrono, coordinador del área ganadera de la Sociedad Rural de Rafaela, anticipa con entusiasmo las actividades que formarán parte de la próxima Expo Rural Rafaela, que se desarrollará del 18 al 21 de septiembre.

En esta edición, el foco estará puesto en potenciar la ganadería, integrando tanto la producción lechera como el crecimiento del segmento de carne, con propuestas renovadas que buscan atraer a productores de toda la región.

“La idea es que la exposición sea una verdadera vidriera del potencial ganadero del centro santafesino”, afirma Patrono. Además del tradicional remate de Holando Argentino, se celebrará por segunda vez el Remate de Estrellas, evento que conjuga premiación y comercialización en una cena de gala que busca posicionarse como uno de los puntos altos del cronograma ganadero.

Una apuesta fuerte por la ganadería de carne

Uno de los principales objetivos de esta edición será incrementar la presencia de razas de carne en la Expo. “Este año tenemos interés en anexar un poco más las razas de carne”, comenta Patrono, quien junto con su equipo trabaja intensamente desde meses antes del evento para garantizar una participación variada y de calidad.

El objetivo es que más productores de razas bovinas carniceras se sumen con uno o dos ejemplares, lo que permitirá mostrar el abanico genético regional y brindar nuevas oportunidades comerciales. Esta decisión responde a una demanda creciente del sector y al compromiso de la Sociedad Rural de Rafaela por ampliar la propuesta ganadera de la muestra.

Desde la organización, se valora especialmente el aporte de las cabañas, pilares fundamentales del evento. “Queremos que los productores encuentren en la Expo un espacio donde se visibilice su trabajo y puedan establecer contactos clave”, agrega Patrono, convencido de que la ganadería es un motor productivo que necesita visibilidad y estímulo constante.

El clásico remate de Holando y el Remate de Estrellas

Dentro del programa, sobresale el tradicional remate de Holando Argentino, a cargo de la Cooperativa Guillermo Lehmann, previsto para el viernes a la siesta. Esta actividad es un clásico dentro de la muestra, reconocida por la calidad de los ejemplares y la solidez institucional del rematador.

Por otro lado, el Remate de Estrellas, que se realizará el jueves por la noche, busca consolidarse como una instancia innovadora. En ese espacio, se combina la cena de premiación del concurso de vacas a campo con un remate exclusivo dentro del salón principal. Allí, las cabañas que participaron de la jura en pista podrán mostrar y comercializar su mejor genética. La ambientación cuidada y el entorno festivo del evento realzan el valor simbólico y económico de los ejemplares subastados.

Estos dos remates —uno consolidado y otro en pleno crecimiento— reflejan la diversidad de propuestas dentro de una exposición que pone a la ganadería como protagonista indiscutible.

Un mensaje claro a los productores: participar es crecer

Guillermo Patrono no duda en transmitir un mensaje directo a los productores: “Queremos que se acerquen, que participen. No importa el tamaño de su cabaña o el número de animales. La Expo es una oportunidad para mostrarse, para generar contactos y para aprender de otros colegas”.

La invitación apunta especialmente a los productores jóvenes y a aquellos que están iniciándose en la actividad. El evento no solo exhibe animales, sino que también funciona como un espacio formativo e integrador. Desde el Ateneo Juvenil de la Sociedad Rural, del cual Patrono también forma parte, se alienta activamente la participación de nuevas generaciones, promoviendo el recambio y la innovación dentro del ámbito rural.

“La ganadería no se hace sola, es un esfuerzo colectivo. Y esta Expo es la prueba de que, cuando nos unimos, se logran cosas importantes”, enfatiza Patrono, con la mirada puesta en el futuro del sector.

Coordinación y trabajo previo: el detrás de escena

Más allá del brillo de la pista y la emoción de los remates, detrás de la Expo hay un trabajo silencioso pero fundamental. Patrono explica que la planificación ganadera comienza varios meses antes, contactando a cabañeros, organizando los jurados y diseñando cada detalle logístico.

El equipo de ganadería de la Sociedad Rural, con el apoyo de jóvenes del ateneo y colaboradores permanentes, pone en marcha una maquinaria compleja que incluye desde la preparación de las instalaciones hasta la coordinación del ingreso de animales. Esta tarea no solo requiere compromiso, sino también una gran vocación de servicio.“El gran desafío es hacer de cada edición una experiencia mejor para expositores y visitantes”, explica Patrono. En ese sentido, la ganadería no es solo una actividad económica, sino también una expresión de cultura, trabajo y comunidad.