Biogénesis Bagó destacó su enfoque sanitario integral en el 3º Congreso Ganadero de Rosgan
En el marco del 3º Congreso Ganadero de Rosgan, los médicos veterinarios Miguel Giménez Zapiola, gerente de relaciones institucionales comerciales, y Rodrigo Garriz, asesor técnico, compartieron la visión de Biogénesis Bagó sobre los desafíos actuales y futuros de la producción bovina. En un contexto cada vez más exigente, la prevención sanitaria bovina se consolida como una herramienta estratégica para la competitividad del sector, siendo mencionada como eje transversal de la participación de la firma en el evento.
Una mirada integral: sanidad, mercado y sostenibilidad
Desde su posición institucional, Miguel Giménez Zapiola remarcó que Biogénesis Bagó se posiciona como una empresa biotecnológica con foco en soluciones sanitarias, orientadas a mejorar la productividad ganadera. “El estatus sanitario de los países es clave para acceder a mercados internacionales y para proteger a las personas de enfermedades zoonóticas”, afirmó.
Asimismo, destacó que las plantas de producción de la empresa en Argentina cumplen con exigencias globales de calidad, y que este compromiso incluye también el cuidado del medio ambiente. “Nos enorgullece acompañar esta cuarta edición del Congreso Rosgan, donde reafirmamos nuestro compromiso con una producción más eficiente, sustentable y trazable”, agregó.
La prevención sanitaria bovina no sólo se menciona como un eje técnico, sino como una base necesaria para el posicionamiento de la carne argentina en el mundo, a partir de una estrategia de salud animal sólida.
Adaptación climática y bienestar animal: el rol del veterinario
Por su parte, Rodrigo Garriz brindó una perspectiva territorial sobre las realidades productivas en zonas como Rafaela, el centro-sur de Santa Fe, Córdoba y San Luis. Advirtió que el clima variable, con zonas afectadas por sequías o excesos hídricos, obliga a una planificación más precisa.
“En estos escenarios, el rol del asesor veterinario es fundamental, tanto en lo terapéutico como en lo preventivo”, sostuvo. Garriz subrayó la necesidad de adaptar las estrategias de alimentación y suplementación según la disponibilidad forrajera, y tener en cuenta deficiencias minerales provocadas por el clima.
En todos los casos, la prevención sanitaria bovina permite mantener el bienestar y la salud integral de los rodeos. “No se trata solo de vacunar o tratar enfermedades, sino de anticiparse a los problemas que pueden surgir en sistemas productivos complejos”, concluyó.

Un mensaje para el productor: trabajar con anticipación
Tanto Zapiola como Garriz coincidieron en un mensaje claro para los productores: la salud animal es una inversión, no un costo. La prevención sanitaria bovina permite no solo evitar pérdidas, sino también mejorar la eficiencia productiva, acceder a mercados exigentes y garantizar trazabilidad.
Este enfoque demanda planificación, trabajo conjunto entre productores y técnicos, y actualización constante frente a nuevas herramientas y desafíos.
