En un simposio del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), el médico veterinario Rodolfo Peralta, se refirió al mejoramiento genético de rodeos de carne.
Uno de los factores que más afecta el desarrollo de los sistemas productivos de carne es el clima en relación con los biotipos, con las razas que se utilizan.
El invierno, en esta zona, es francamente más corto que en otras zonas más frías del país, pero el verano es más largo, se prolongan las altas temperaturas, y también es una zona en que la humedad es elevada. Por tanto, el índice ITH (índice de temperatura y humedad), hay que mirarlo, ver dónde se está parado, la temperatura diaria, el porcentaje de humedad, no se puede hacer mucho más que seleccionar el biotipo.
En otros lugares de la Argentina, como en Salta, también hace mucho calor. Por ejemplo, en Las Lajitas, zona fuertemente productiva, se registran temperaturas de 41°C pero con bajísima humedad.
Si bien la temperatura marca el tipo de animal que tenemos que incorporar, la humedad también lo marca, y eso es el porqué del énfasis en uno de los caracteres de selección de los reproductores, que es la adaptación.
Necesitamos individuos y seleccionar por esa característica, entre otras, que se adapten al medio ambiente en el que se tienen que desarrollar.
A veces, con la mirada de la gente, pareciera que no es tan importante; yo creo que es definitivo. Ese es el principio. La fertilidad es el segundo paso, pero está muy ligada a la adaptación.
¿Cómo me doy cuenta, como productor, cuando un animal se puede adaptar?
En el caso de las vacas, observándolas. En el caso de los toros, lo mismo. Y consultando, por ejemplo en los catálogos, o preguntando.

Aquí hay mucho de observación
Cuando hablo de las vacas, me refiero a las vacas comerciales de cada productor. Si el productor las observa, nadie mejor que él para saber lo que tiene en el campo. El va a saber cuáles son las que tienen pelo corto, las que pelechan temprano, las que están peludas, que son las que no deberían estar en esas condiciones.
En el caso de los toros, preguntar. En general, cuando un toro llega a un remate, está muy bien comido, en algunos casos está pelado, entonces ahí es más difícil. Suele ser de utilidad conocer el rodeo de origen de los toros. Si es un cabañero próximo de donde el productor tiene el establecimiento, mejor, porque por lo menos estás hablando de reproductores que están hechos, nacidos y criados en la zona. Eso es muy recomendable, pero también se venden toros a distancia que pueden cumplir bien con su función.
Preguntar y acostumbrarse a mirar si el animal tiene indicadores si tiene pelo corto o no, o de que le va a crecer. Ese es uno de los caracteres, pero siempre hay que ir en busca, y en especial en rodeos de estas características, hay que ir en búsqueda del pelo corto y del “peleche” temprano. Cuando asoma la primavera, y como se dice en el campo, “el animal empieza a voltear el pelo”. Es un animal en el que enseguida se le empieza a ver en la cabeza, el cogote y demás, el pelo corto.
Ahora, es importante la raza, y sobre todo el biotipo, dentro de las razas.
Raza y biotipo. Razas ya sabemos cuáles son: Braford, Brahman, Brangus cuando estamos incorporando el componente cebú, que es la parte del Braford y del Brangus que hace el aporte de la adaptación. La otra parte, la calidad, la fertilidad, la facilidad de parto, etc, la hace el Angus o el Hereford, según de quién hablemos, y eso se denomina “complementariedad racial”. Quiere decir que cada raza aporta lo mejor de sí. Juntas hacen al Braford y al Brangus, ambas excelentes y reconocidas mundialmente.
Esas son las estrategias que hay que seguir, consultar, que no es tan difícil, tampoco, pero siempre con este cuidado: a la hora de incorporar reproductores, tratar de conocer algo en cuanto a antecedentes de esos reproductores, de la cabaña de la cual vienen, evaluar si están o no sobrealimentados, y lo que ya hablamos de la adaptación. Esto es básico.
Y por supuesto, un buen par de testículos y un buen par de patas y de manos.
En el toro, masculinidad visible, un buen par de testículos, patas bien correctas, que le permitan desplazarse que le permitan desplazarse y cumplir con su función de toro, que es la de preñar la mayor cantidad de vacas en el menor tiempo posible.
Esto es hablando de servicio natural. En el caso de la inseminación artificial, en los centros hay información disponible.
La inseminación a tiempo fijo (IATF) es hoy una excelente herramienta para preñar con toros reconocidos por las buenas caracteristicas, y mucha preñez cabeza, es decir, tratar de lograr la mayor cantidad de vacas preñadas en la primera mitad del período de servicio, o en los primeros cincuenta días. A más edad del ternero a una fecha fija de destete, son más kilos al momento del destete.
