Senasa adapta los requisitos de vacunación para preservar el bienestar animal y la logística productiva en regiones afectadas por lluvias e inundaciones, aplicando una flexibilidad sanitaria estratégica.
Fiebre aftosa: una campaña adaptada al contexto
En respuesta a las contingencias climáticas extraordinarias que atraviesan muchas regiones del país, el Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) anunció una serie de medidas excepcionales que permitirán adaptar el calendario sanitario sin comprometer la salud animal ni la trazabilidad del sistema ganadero.
A partir del 13 de octubre, fecha en que comienza la segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa, los productores ubicados en zonas con lluvias intensas o inundaciones podrán solicitar flexibilidades en los plazos y movimientos de hacienda. La prioridad sigue siendo preservar la sanidad sin obstaculizar la operativa rural.
Estas disposiciones permitirán a los ganaderos postergar la vacunación o mover animales sin inmunizar, siempre que la aplicación se complete al llegar a destino y se informe previamente a la oficina local del Senasa.
Medidas oficiales del Senasa
Entre los puntos centrales anunciados por Senasa, se destacan:
- Postergación del cierre de campaña para quienes se vean imposibilitados de cumplir los plazos por razones climáticas.
- Autorización para el movimiento de animales sin vacunación previa obligatoria, bajo estricta condición de que esta se efectúe al arribar al establecimiento de destino.
- Estas medidas son temporales y se mantendrán mientras persistan las condiciones climáticas adversas, con un seguimiento riguroso de los protocolos sanitarios nacionales.
El objetivo es claro: aplicar una flexibilidad sanitaria estratégica que no implique un retroceso en la lucha contra enfermedades, pero que contemple las realidades productivas del país.
Logística ganadera con respaldo oficial
La logística de vacunación y traslado de hacienda en la Argentina tiene una complejidad creciente. En este contexto, el rol activo del Senasa refuerza la coordinación público-privada para sostener la producción ganadera en un escenario climático desafiante.
Las oficinas regionales del organismo estarán a disposición de productores y transportistas, ofreciendo asistencia para evaluar cada caso particular. Esto incluye también a quienes trabajan con bubalinos u otras especies sujetas a control sanitario obligatorio.
Esta flexibilidad sanitaria estratégica permitirá que el sistema no se detenga, al mismo tiempo que garantiza la cobertura y efectividad del plan nacional de vacunación.
