La carne Holando dejó de ser solamente una posibilidad para convertirse en un negocio concreto dentro de la estrategia de UNCOGA. Así quedó reflejado durante la Jornada a Campo realizada en el Feedlot Cooperativo de la entidad, en Humboldt, donde más de 400 personas participaron de un encuentro organizado junto al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
Henry Maletto, presidente de UNCOGA, y Javier Bordón, gerente general de Sodecar, analizaron el presente del proyecto, las oportunidades que ofrece el escenario ganadero y la transformación empresaria que acompaña esta apuesta. El objetivo es integrar producción, industria y comercialización, agregando valor al ternero proveniente de los tambos.
Carne Holando: una oportunidad que comienza en el tambo
Para Henry Maletto, la realización de la jornada significó un reconocimiento al camino iniciado por UNCOGA. “Nos sentimos orgullosos, estamos muy contentos”, señaló el presidente de la Federación. También destacó especialmente que el IPCVA eligiera el establecimiento para desarrollar una actividad que alcanzó una importante convocatoria regional.
Más de 400 personas participaron del encuentro entre productores, dirigentes, funcionarios y técnicos. Para Maletto, esa respuesta demuestra el interés que existe por conocer nuevas alternativas para el Holando y, especialmente, por analizar las posibilidades económicas que ofrece su producción de carne.
El escenario elegido no fue casual. En Humboldt funciona el primer feedlot cooperativo del país orientado al engorde de bovinos Holando Argentino, una iniciativa que busca aprovechar un animal históricamente asociado casi exclusivamente con la producción lechera.
Abrir las puertas del establecimiento permitió mostrar cómo funciona el sistema y explicar “de qué se trata y cómo es el negocio”. UNCOGA comenzó a desarrollar esta experiencia con interrogantes y hoy puede exhibir resultados concretos ante productores y referentes de la cadena.

Del ternero Holando a un producto con mayor valor
Uno de los aspectos que más llamó la atención de quienes llegaron desde fuera de la zona de influencia de UNCOGA fue observar al Holando desde otra perspectiva. “Siempre la tenemos en la mente como la productora de leche y hoy la están viendo como productora de carne”, resumió Maletto.
La imagen del bovino blanco y negro dentro de un planteo de producción de carne rompe con una asociación histórica. Para muchos productores, el Holando estuvo ligado fundamentalmente a la leche, mientras que la producción de carne se identificó tradicionalmente con las razas carniceras.
Detrás de ese cambio existe una cuestión económica central para el productor lechero. El ternero macho Holando puede dejar de representar un problema o un producto secundario del tambo para convertirse en una fuente adicional de ingresos.
En ese sentido, Maletto consideró que valorizar esos animales puede brindar “un espaldarazo muy importante” a la rentabilidad de las explotaciones lecheras. La carne Holando abre así una alternativa complementaria para establecimientos que periódicamente deben enfrentar ciclos complejos en el negocio de la leche.

Integración cooperativa para cerrar el circuito
El feedlot forma parte de una estrategia de integración más amplia. UNCOGA nació en 1963 con el propósito de integrar cooperativas ganaderas, generar escala y fortalecer la posición del productor dentro de la cadena.
Actualmente, esa lógica se expresa en diferentes unidades de negocio que conectan producción primaria, industria y comercialización. Javier Bordón explicó que el grupo posee una posición relevante en el mercado nacional de chacinados y desarrolla, además, la comercialización de carne mediante sus carnicerías y el canal mayorista.
A ese esquema se incorporó el feedlot como una nueva unidad de negocio. Uno de sus principales objetivos es producir animales con calidad y trazabilidad para abastecer parte de la demanda de los propios puntos de venta y, simultáneamente, mejorar la rentabilidad del conjunto.
La carne Holando aparece así en el centro de un circuito que comienza en los tambos vinculados a las cooperativas y puede finalizar en el mostrador. La estrategia apunta a capturar una mayor proporción del valor mediante la coordinación de los distintos eslabones.

Eficiencia para competir en un mercado diferente
La transformación productiva de UNCOGA-Sodecar se desarrolla en un escenario económico diferente al de años anteriores. Bordón sostuvo que determinadas condiciones del consumo y la posibilidad de trasladar aumentos a precios permitieron durante un tiempo sostener márgenes, pero también ocultaron algunas ineficiencias internas.
Cuando esas condiciones cambiaron, la empresa decidió concentrarse en aquello que podía gestionar puertas adentro. “Empezamos a trabajar fuerte especialmente en costos, eficiencias, procesos y manejo de indicadores”, explicó el gerente general.
El objetivo fue determinar con mayor precisión el punto de equilibrio y, a partir de esa base, diseñar las decisiones necesarias para crecer. Según Bordón, actualmente la compañía se encuentra estable y proyectando una nueva etapa de expansión.
Ese proceso también estuvo acompañado por inversiones. Durante 2025 y 2026, el grupo desplegó un programa superior a los US$3 millones destinado a bienes de capital, infraestructura, ampliaciones y desarrollo productivo.
El objetivo es incrementar la producción y ganar participación en un mercado que, aunque presenta un consumo más ajustado, continúa ofreciendo oportunidades. Para Bordón, las compañías que logren producir con mayor eficiencia tendrán mejores posibilidades de crecer.
Un escenario ganadero que vuelve a generar expectativas
Maletto también puso el foco en las condiciones que atraviesa actualmente la ganadería. Después de años en los que los productores esperaron mejores señales, consideró que el escenario combina precios más atractivos y mayores posibilidades comerciales.
“Hoy se están dando la situación de precio y apertura de mercado”, afirmó. Pero esa coyuntura también obliga a ordenar las estructuras internas para aprovechar las nuevas oportunidades.
Para el presidente de UNCOGA, productores, cooperativas y federaciones necesitan corregir aquello que todavía puede mejorarse. No alcanza con esperar que el contexto acompañe: es necesario profesionalizar estructuras, ordenar procesos y prepararse para los nuevos desafíos.
En ese punto convergen las miradas de Maletto y Bordón. Uno observa la oportunidad desde el productor, el cooperativismo y la ganadería; el otro desde la gestión, los costos y la competitividad empresarial.
El feedlot de Humboldt resume buena parte de esa estrategia. Convierte al macho Holando en una alternativa productiva, conecta al tambo con la producción de carne y permite avanzar en trazabilidad y calidad.
La carne Holando, entonces, no representa solamente un nuevo producto. También puede transformarse en una herramienta para integrar negocios y distribuir mayor valor a lo largo de la cadena.
La participación de más de 400 personas en la jornada organizada junto al IPCVA mostró que el interés excede a UNCOGA. En una de las principales cuencas lecheras del país, encontrar un destino económicamente atractivo para los machos Holando puede aportar ingresos al tambo y sumar kilos de carne al sistema productivo argentino.
Para UNCOGA, el desafío será consolidar el modelo, aumentar la eficiencia y demostrar que aquella apuesta inicial puede convertirse en una alternativa replicable para otros productores.

