En el marco de Expo Vidriera Genética 2026, Fabián Molinengo, de Caravan Tech, analizó cómo la trazabilidad ganadera digital se posiciona como una herramienta clave para mejorar la producción, acceder a mercados y transformar al rodeo en un activo estratégico.

La ganadería atraviesa un cambio estructural a nivel global, impulsado por nuevas demandas de los mercados y mayores exigencias en sustentabilidad. En ese escenario, la trazabilidad ganadera digital comienza a consolidarse como una herramienta central para validar procesos productivos y capturar valor en toda la cadena.

En el marco del ciclo de charlas de la Expo Vidriera Genética 2026 organizada por la Sociedad Rural Las Colonias, Fabián Molinengo, referente de Caravan Tech, expuso sobre el rol de la tecnología en esta transformación.

“La ganadería está viviendo una revolución. Hoy el mundo reconoce que es una fuente de proteína de alta calidad y que no puede ser reemplazada”, sostuvo.

La trazabilidad ganadera digital como eje del cambio

Según explicó el representante de Caravan Tech, la trazabilidad ganadera digital se vuelve indispensable en un contexto donde los mercados internacionales exigen transparencia, sustentabilidad y control sobre los procesos productivos.

“Tenemos que demostrar cómo producimos. No alcanza con hacerlo bien, hay que poder validarlo”, afirmó.

En este sentido, detalló que la empresa desarrolla un ecosistema de soluciones que incluye caravanas electrónicas, bolos intrarruminales, sistemas de almacenamiento de ADN e imágenes satelitales de alta resolución obtenidas a través de una red de más de 120 satélites.

Estas herramientas permiten monitorear no solo al animal, sino también su entorno productivo: disponibilidad de alimento, acceso al agua y condiciones del sistema en el que se produce. Además, aportan información clave para validar aspectos legales y ambientales en mercados donde estos requisitos son cada vez más estrictos.

Del animal al activo financiero

Uno de los conceptos centrales que planteó Molinengo es la transformación del rodeo en un activo financiero. En este proceso, la trazabilidad ganadera digital cumple un rol determinante.

“El sistema financiero quiere participar en la ganadería, pero necesita seguridad. Sin trazabilidad, no hay confianza”, explicó.

El volumen económico del sector refuerza esta oportunidad. Brasil cuenta con más de 230 millones de animales, mientras que Argentina posee alrededor de 50 millones. Este capital productivo, valorizado individualmente, representa una escala que resulta atractiva para inversores, siempre que existan herramientas que garanticen control y transparencia.

En ese sentido, la trazabilidad permite reducir riesgos, evitar fraudes y generar condiciones para el acceso a financiamiento a tasas más competitivas.

Sustentabilidad y mercados: una oportunidad concreta

El avance de la demanda global, especialmente desde Asia, se combina con una creciente valorización de los sistemas productivos sustentables. Allí, la trazabilidad ganadera digital vuelve a ser determinante.

“La ganadería bien hecha genera biomasa, captura carbono y puede convivir con la fauna nativa”, señaló.

Molinengo destacó el caso de Brasil, donde la regulación ambiental obliga a validar cada proceso productivo. En ese contexto, la tecnología no solo mejora la gestión, sino que también permite demostrar el cumplimiento de estándares internacionales.

Para Argentina, el escenario es similar. El país cuenta con condiciones productivas favorables, pero necesita avanzar en la incorporación de herramientas que permitan validar su sistema y posicionarse en mercados de mayor valor.

Genética y diferenciación del producto

Otro eje relevante de la exposición fue el valor de la genética en la producción de carne. Según Molinengo, el desafío es dejar de considerar al producto como un commodity y avanzar hacia su diferenciación.

“No es un producto simple. Detrás de cada corte hay genética, manejo y un sistema productivo que hay que comunicar”, afirmó.

En este punto, la trazabilidad ganadera digital permite registrar y demostrar esas variables, generando información que puede ser utilizada para posicionar mejor el producto y capturar mayor valor en el mercado.

La integración entre genética, manejo y tecnología aparece así como uno de los pilares para el crecimiento del sector.

El contexto global y la oportunidad local

El escenario internacional muestra una reducción del stock ganadero en regiones como Estados Unidos y Europa, mientras que en Sudamérica existen condiciones para crecer.

“Tenemos una oportunidad única que otros países no pueden aprovechar. Podemos producir más y hacerlo de forma sustentable”, concluyó.

La combinación de demanda creciente, financiamiento disponible y herramientas tecnológicas posiciona a la ganadería argentina frente a un momento estratégico. En ese camino, la trazabilidad ganadera digital se perfila como un elemento clave para dar el salto hacia una producción más eficiente, validada y orientada a mercados de alto valor.