El Centro de Corredores de Cereales celebró la suspensión de retenciones a granos, pero advirtió sobre la necesidad de mayor previsibilidad en las políticas del sector.
El Centro de Corredores de Cereales manifestó su beneplácito tras el anuncio del vocero presidencial, Manuel Adorni, sobre la suspensión temporal de los Derechos de Exportación (DEX) para los complejos cerealeros y oleaginosos hasta el 31 de octubre. La medida, que busca dar mayor dinamismo al comercio de granos, se interpreta como una señal de alivio en un sector que requiere previsibilidad y reglas claras para sostener su competitividad.
Un impulso para el comercio de granos
La eliminación transitoria de los llamados “derechos de exportación”, o retenciones, genera un escenario de precios más transparentes y eficientes. Desde el Centro de Corredores de Cereales destacan que esta modificación tributaria permite movilizar stocks retenidos, reactivar operaciones en el corto plazo y mejorar la fluidez en la comercialización.
Según la entidad, la supresión de los DEX no solo beneficia a los productores, sino que también potencia a exportadores, corredores y toda la cadena de valor agrícola. Este alivio impositivo representa una oportunidad para incrementar el volumen de negocios y dinamizar el intercambio de granos en un contexto en el que cada punto de rentabilidad resulta determinante para sostener la actividad.
Retenciones y previsibilidad: un debate abierto
Aun cuando la suspensión de retenciones es celebrada por el sector, los corredores subrayan que la clave para consolidar un mercado sólido radica en la previsibilidad. La experiencia de medidas transitorias demuestra que, si bien tienen un efecto inmediato positivo, no reemplazan la necesidad de contar con políticas permanentes y estables en el tiempo.
En palabras del Centro de Corredores de Cereales, la previsibilidad es un requisito indispensable para que el agro argentino pueda planificar a largo plazo, expandir su capacidad productiva, atraer inversiones y garantizar el ingreso de divisas que la economía nacional demanda. Sin una estrategia definida, el dinamismo inicial puede diluirse frente a la incertidumbre regulatoria.
El rol del corredor en la toma de decisiones
En este contexto, los corredores de cereales se consolidan como actores clave para orientar al productor. La entidad recomienda a los participantes del mercado asesorarse con su corredor de confianza antes de decidir estrategias de venta o de almacenamiento. Con la nueva normativa vigente hasta el 31 de octubre, resulta fundamental analizar cada caso particular y definir la mejor decisión comercial posible.
El corredor cumple una doble función: facilitar las transacciones en un mercado más transparente y, al mismo tiempo, ofrecer herramientas de previsión frente a posibles cambios de política. Esa combinación entre dinamismo y previsibilidad es lo que permite maximizar beneficios en un escenario económico tan cambiante.
Una oportunidad para el sector agroindustrial argentino
Finalmente, el Centro de Corredores de Cereales interpreta esta suspensión como un paso positivo hacia un esquema de políticas menos distorsivas. Sin embargo, insisten en que el verdadero desafío está en construir un marco regulatorio previsible y duradero. Solo así el sector agroindustrial podrá expandir su potencial, atraer capitales y generar las divisas necesarias para la recuperación del país.
El dinamismo del comercio de granos depende de la interacción entre medidas coyunturales y estrategias de largo plazo. Hoy, la suspensión de retenciones marca un alivio; mañana, la previsibilidad será la que determine el rumbo del sector.
