La correcta selección y manejo de toros es el tema que desarrolló el médico veterinario Rodolfo Peralta en un simposio del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA).
¿Qué debe tener un buen reproductor? es la pregunta esencial para la correcta selección y manejo de toros
Yo diría que comencemos por la función. ¿Qué debe hacer un toro en un rodeo de cría? ¿Cuáles son las funciones de un toro en un rodeo de cría?
La primera de ellas es preñar la mayor cantidad de vacas en el menor tiempo posible.
Cómo lograr los mejores índices de preñez a partir de la selección
Buenas características fenotípicas que distinguen a un buen reproductor macho: masculinidad, un muy buen par de testículos, muy buenas patas, bien anguladas, con líneas de aplomo correctas, miembros anteriores de la misma manera.
Diría que, para la mayoría de los sistemas de producción de la Argentina, deben tener tamaño moderado, ser reproductivamente precoces; esos toros que cuando uno los ve por primera vez, da esa primera impresión de que está frente a un buen toro. Eso es muy importante. Buen arco de costilla. Una buena condición corporal pero no excesiva (ropa de trabajo se llama), de tal manera que el toro entra a un rodeo, y está en condiciones de buscar a las vacas en celo, y a medida que las va encontrando, saltarlas dos o tres veces, preñarlas, dejarlas y buscar otra. Esa es la principal función del toro.
La segunda, desde la óptica del mejoramiento genético, que también es importante, porque es el toro, en realidad, el mejorador. Las vacas se seleccionan, se buscan las mejores, pero el que marca el impacto del mejoramiento es el toro. Tiene que mantener, como condición mínima, el nivel genético del rodeo. Pero como objetivo, debe mejorar ese rodeo.
Qué características mejorar
Adaptación: transmitir las características de la adaptación de una heredabilidad media.
Fertilidad: mejorar la fertilidad del rodeo a través de las hijas, para las generaciones venideras.
Producir terneros con una buena calidad carnicera.
Músculos más bien redondos, precoces, con buena aptitud carnicera.
Hembras fértiles, por sobre todas las cosas, porque son el reemplazo, a uno o dos años, de lo que tiene en el rodeo; que sirvan para hacer un recambio positivo de los vientres del rodeo. Se sacan las vacas que por algún motivo no sirven y, con certeza, se reemplazan con hembras que son superiores.
Esas son las funciones básicas de del toro, pero él tiene que cumplir además con otros requisitos: la condición corporal, buena pero no excesiva, que el toro pueda desenvolverse, caminar, saltar a las vacas y demás.
De esa manera, si las vacas están bien, en buen estado, y ciclan, diría que el éxito reproductivo está asegurado.
Qué información por parte de las cabañas tiene que utilizar más el productor.
Sí, hay que entender, para todo esto y aún para la evaluación fenotípica, que es muy importante que el productor conozca de antemano cómo son sus vacas, que tenga una apreciación a través de la observación, lo más certera posible, de cómo son esas vacas y qué hay que cambiarles. Ahí hay que buscar los toros que correspondan, y con la información que haya disponible, en cuanto a facilidad de parto, a través del peso al nacimiento, de las DEP’s de facilidad de parto. Yo creo que hay que usar, sí o sí, casi como norma, toros con facilidad de parto, para que ese sea un carácter que sea parte del rodeo, que se estabilice.
¿Qué significa facilidad de parto?
Que las vaquillonas y las vacas paren sin problemas. No significa terneros extremadamente livianos. Cuando se estabiliza genéticamente una característica en un rodeo, y se la trabaja para mantenerla, usted tiene casi la seguridad total de que no habrá problemas, en este caso, de partos en el rodeo.
Pero, hay que trabajar para eso, hay que medir y hay que seguir. Muchas veces decimos de pesar algunos terneros del rodeo, para tener la idea de cuánto pesan. A veces encotramos respuestas positivas y otras veces hay objeciones. Pero sería una gran ayuda si se cuenta con esa información.
Y después, hay DEP’s para crecimiento, para peso al destete, para peso final a los 18 meses. Creo que son datos muy útiles, hay que usarlos. No soy partidario de usar los datos extremos, más que como el crecimiento extremo de 50 kg al destete va a salvar la economía de la empresa, porque para eso se cumpla, casi con seguridad hay que cambiar cosas en la alimentación, en el manejo, y tener los suficientes recursos de nutrición, de comida, para que esos genes se expresen. Porque eso no es “soplar y hacer botellas” ni es generación espontánea.
La genética entra por la boca. Eso fue dicho ya hace muchos años, y sigue teniendo plena vigencia. Entonces, la genética es importante, es una materia a atender, de la cual hay que cumplir varias de sus pautas, pero esto de atender va por dos lados: a) prestarle atención a lo genético, y b) de alimentar a ese animal en función de lo que su patrón genético determina, y a los que vienen, porque si son más nutrientes, porque estamos ante excesivo crecimiento o mucho crecimiento, habrá mayor demanda de nutrientes, y eso probablemente signifique pasturas de mayor calidad, mayor volumen de forraje. La vaca tiene que tener sus requerimientos cubiertos para que el sistema llegue a buen puerto.
