Finalmente, y después de mucho resistir la medida, SanCor se presentó en concurso de acreedores. Lo hace para alcanzar «una solución definitiva que garantice la consolidación de SanCor». Qué pasó y cuáles son los próximos pasos de este proceso que ahora se inicia.

Un poco de historia reciente (y muy resumida)

En 2017 se vivió una abrupta y total paralización total de las actividades de la empresa. Fueron un par de meses de mucha incertidumbre para todos: productores, empleados, proveedores, clientes… Una situación de la cual se salió en forma lenta y progresiva, aún cuando muchos señalaban que era imposible hacerlo.

Fue gracias a la determinación de llevar adelante una reestructuración operativa, económico-financiera y social de todos los ámbitos de la Cooperativa. Con los proveedores de todo tipo se llegó a un acuerdo preventivo extrajudicial que ordenó parte de las cuentas. Por otra parte, se cerraron plantas industriales y otras dependencias que no respondían a las necesidades concretas del momento. También la empresa de desprendió de plantas industriales y otros activos vendiéndolas a otras empresas, a las cuales se transfería el personal que en esos lugares se desempeñaba.

Mientras tanto, se negociaba y acordaba con un grupo de empresarios que se mostraron interesados en participar del negocio, los cuales debían cumplir ciertas premisas. Nunca lo hicieron. Al punto que después de más de dos años de tratativas, SanCor decidió dar por terminada esa alternativa de negocios para comenzar diálogos con otros potenciales socios de negocios.

La acción sindical

Eso despertó la furia de la conducción del sindicato ATILRA, muy comprometidos con el grupo original, que desató una feroz represalia. Fueron 10 meses de bloqueos, amenazas, aprietes, daños y cuanta tropelía pueda uno imaginar. Todo eso fue documentado y presentado a la Justicia, sin resultados en cuanto a las responsabilidades, si bien muchos activistas fueron identificados y procesados. La pregunta es: ¿qué pasó con eso?

Y el tema viene a cuento porque, aunque algunos declamen lo contrario, 2 + 2 es 4. Hasta el momento del bloqueo sindical, la empresa venía recuperando su actividad y operatividad, al punto de conseguir equilibrio operativo (con lo que se vendía se cubrían los gastos directos de la actividad). A partir del 17 de octubre de 2023 (vaya paradoja, el «día de la lealtad»), todo empezó a declinar.

Después de la «fiesta», alguien tiene que pagar la factura

El efecto fue demoledor. Cierre absoluto por dos meses, luego continuado por interrupciones por todas partes y la planta de Sunchales bloqueada. Largos períodos de salarios caídos, cierre definitivo de la recientemente reabierta planta de San Guillermo, falta de elaboración y distribución de productos, y sigue. Una «fiesta» organizada por el gremio, relatada con épica por su máximo dirigente, Héctor «Etín» Ponce, pero con una destrucción absoluta de valor. Y las fiestas alguien tiene que pagarlas, y ahora llegó la cuenta.

Por supuesto que Ponce y sus acólitos más cercanos tienen directa responsabilidad por lo ocurrido durante los últimos 20 años. Eso no quita los desaciertos propios de la cooperativa. Malas decisiones, falta de determinación, desacuerdos, falta de adaptación al contexto y más. Eso será seguramente motivo de análisis y discusión, pero es otra historia.

Hoy, la realidad es que se tomó el camino judicial para poner un punto a la situación. De lo que pasará de acá en más y cuáles son los caminos y momentos destacados que se esperan, hablaremos en notas sucesivas.

El Concurso de Acreedores de SanCor

El siguiente es el texto del comunicado emitido por SanCor, dando cuenta de su decisión:

SanCor presentó, oficialmente, la formación y apertura del concurso preventivo de acreedores, que por sorteo fue asignado al Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe, como parte del proceso destinado a resolver su situación económica y financiera. 

Tras atravesar una profunda crisis en 2017, la Cooperativa inició un proceso de reestructuración que fue cumpliendo distintas etapas. Este plan incluyó una instancia extrajudicial, así como la venta y cierre de varias dependencias productivas, comerciales y administrativas. Estas medidas permitieron una paulatina estabilización de la situación que transitaba la Cooperativa. 

Con el paso del tiempo, SanCor evaluó diferentes alternativas y mantuvo negociaciones con un grupo empresarial interesado en desarrollar un fideicomiso que impulsara su recuperación. Sin embargo, luego de dos años, esa iniciativa no prosperó, lo que marcó un punto crítico en el camino de la Cooperativa. 

A fines de 2023 hasta agosto de 2024, SanCor por razones que son de público conocimiento, vio reducida sustancialmente su operatoria, afectando su recuperación. 

A pesar de este panorama, SanCor continuó dialogando con nuevos interlocutores interesados en participar del negocio, logrando progresos significativos en dichas gestiones. Sin embargo, antes de avanzar con cualquier iniciativa concreta, la Cooperativa debe resolver los problemas derivados de sus deudas y otras circunstancias que podrían frustrar futuras negociaciones. 

En este contexto, y con el objetivo de ofrecer una solución a todos los interesados, SanCor decidió dar este paso judicial. 

Aunque los resultados de esta medida no pueden preverse con certeza, la Cooperativa confía en que las partes involucradas llegarán a un entendimiento. Esto permitirá concretar, con el apoyo de herramientas técnicas y financieras adecuadas, una solución definitiva que garantice la consolidación de SanCor.

Asimismo en virtud de lo mencionado anteriormente, se aplicaran todos los pasos determinados por los procedimientos que establece la justicia actuante, y de los cuales iremos informando a medida que corresponda.