La asistencia, canalizada a través del Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios, busca aliviar a los municipios más afectados por los excesos hídricos en Buenos Aires.

Asistencia récord del FONEDA ante la crisis hídrica

La emergencia agropecuaria en Buenos Aires ya tiene respuesta concreta: La Nación, a través del FONEDA (Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios), destinó $1.793.615.680 en Aportes No Reintegrables para 21 municipios gravemente afectados por las recientes inundaciones.

Este paquete financiero se implementó mediante las resoluciones 253/2025 y 255/2025 del Ministerio de Economía, y comprende tres desembolsos clave:

  • $561.864.335 para Guaminí, Villarino, General Viamonte, Pila, General Alvear, Hipólito Yrigoyen, Bragado, Saladillo y General Belgrano.
  • $185.485.800 para Lincoln y Gonzales Chaves.
  • $1.046 millones, bajo la resolución 250/2025, para Laprida, Roque Pérez, Carlos Tejedor, Las Flores, Carlos Casares, General Guido, Veinticinco de Mayo, Bolívar, Monte y Nueve de Julio.

El FONEDA, creado por la Ley N.º 26.509, cumple un papel fundamental en la mitigación de catástrofes climáticas que afectan al agro. Este respaldo resulta estratégico en momentos donde las lluvias excesivas comprometen no solo cultivos, sino también la producción ganadera.

Municipios ganaderos en foco: impacto y recuperación

Muchos de los municipios asistidos por el FONEDA cuentan con una fuerte base ganadera, donde el exceso hídrico genera consecuencias inmediatas: falta de piso para el manejo de hacienda, problemas sanitarios, demoras en la cadena logística y deterioro de infraestructura rural.

Según datos recabados en notas previas de Ganadería y Negocios, tanto en Carlos Tejedor como en Bolívar, el impacto climático coincidió con etapas críticas del calendario productivo, afectando desde servicios de monta hasta labores de encierre.

La intervención del FONEDA permite a los gobiernos locales avanzar con tareas urgentes de asistencia, reacondicionamiento de caminos rurales y apoyo directo a productores. Se espera que estos fondos, al no ser reintegrables, tengan un efecto inmediato en la recuperación operativa.

Más allá de la coyuntura: prevención y articulación

Si bien los aportes del FONEDA se activan ante emergencias, el desafío estructural pasa por mejorar la planificación hídrica, implementar sistemas de drenaje rural sostenibles y fortalecer la articulación entre municipios, provincias y Nación.

En ese sentido, referentes técnicos como los de INTA han advertido la necesidad de una gestión integral del agua en zonas ganaderas, donde la variabilidad climática tiende a intensificarse. Las herramientas del FONEDA ofrecen un alivio momentáneo, pero deben complementarse con estrategias de largo plazo.