La lechería argentina atraviesa un momento de tensión creciente. Un reciente planteo de la CARSFE encendió señales de alerta en el sector: mientras la producción crece, el precio que recibe el productor no logra acompañar esa dinámica.

Más producción, pero con incertidumbre

Según el análisis difundido junto a productores santafesinos, el sector primario viene mostrando una recuperación en volumen, impulsada por mejores condiciones productivas. Sin embargo, este crecimiento no se traduce en una mejora clara en los ingresos del tambo.

Un precio que pierde frente a los costos

Uno de los puntos más críticos es la relación entre precio y costos. Actualmente, el valor de la leche ronda los $480 por litro en promedio, con subas muy leves en los últimos meses, mientras que los costos productivos —especialmente alimentación— siguen presionando sobre la rentabilidad.

Desde el sector advierten que esta ecuación genera una situación “confusa e incómoda”, donde producir más no necesariamente implica ganar más.

Tensión en la relación con la industria

El comunicado también pone el foco en el vínculo con la industria, señalando diferencias en la forma en que se distribuye el valor dentro de la cadena. Mientras los precios al consumidor muestran aumentos, el productor percibe un atraso relativo en el valor de la materia prima.

Un escenario que podría impactar en la producción

A nivel general, distintos informes coinciden en que la caída o estancamiento del precio de la leche podría comenzar a impactar en la producción durante 2026, tras un período de expansión incentivado por mejores márgenes previos.

La necesidad de reordenar la cadena

Desde el sector productivo remarcan la urgencia de generar condiciones más equilibradas que permitan sostener la actividad. Sin una recomposición del precio o una mejora en la relación con la industria, advierten que podrían aparecer problemas de continuidad en los tambos.