En el marco de Todoláctea 2025, Leonardo Genero, fundador de Gening, empresa de ingeniería especializada en servicios, insumos y proyectos -junto a .eflu y Choike– para la producción sustentable, destacó la importancia de la gestión de residuos como un pilar fundamental en los sistemas productivos intensivos, tanto en tambos como en feedlots.

Genero compartió su experiencia sobre cómo un adecuado manejo de los residuos puede transformarse en un activo económico, ambiental y social, generando valor en cada eslabón de la cadena.

La gestión de residuos como recurso estratégico

«La vaca, el cerdo o el ganado producen más estiércol que leche o carne. Por eso la gestión de residuos es clave. Si lo tratamos como un desecho, generamos un problema. Si lo tratamos como un recurso, generamos valor», explicó Genero durante la entrevista. Esta premisa es el punto de partida para entender la propuesta de Gening.

Ing. Leonardo Genero. Gening – .Eflu – Choike Biodigestores

La empresa trabaja en la recuperación de sólidos, el tratamiento de efluentes y la reutilización de agua, permitiendo no solo minimizar el impacto ambiental, sino también reducir costos operativos. «Una gestión de residuos bien diseñada permite transformar los sólidos en fertilizantes agronómicos y reutilizar el agua para riego o limpieza, disminuyendo la necesidad de insumos externos», remarcó.

Impacto en la huella ambiental y económica

Genero enfatizó el rol central de la gestión de residuos en la reducción de la huella de carbono, huella hídrica y huella económica de los establecimientos. «Cada litro de agua recuperada, cada tonelada de sólidos valorizados, es un ahorro directo. Pero además, en mercados exigentes, especialmente en exportaciones de carne premium como Angus o productos lácteos de alta gama, tener una gestión de residuos certificada se vuelve una carta de presentación indispensable».


En este sentido, la ingeniería aplicada permite desarrollar soluciones adaptadas a cada unidad productiva. «El mismo equipo puede ser optimizado según la cantidad de animales, el sistema de alimentación, el clima y el destino final de los subproductos. Pensar el sistema productivo desde la gestión de residuos inicial permite planificar inversiones más eficientes y evitar costos innecesarios a futuro», agregó.

Planificación y eficiencia desde el inicio

Uno de los consejos que Genero transmitió con mayor claridad es que la gestión de residuos debe considerarse desde la planificación inicial del establecimiento. «Muchos productores se enfocan en la producción de leche o carne, pero subestiman la cantidad de efluentes que van a generar. Luego, cuando el sistema está operativo, solucionar el manejo de residuos es más complejo y costoso».

Por eso, propone pensar primero en la eficiencia del recurso agua y en la separación de sólidos desde el primer día. «Una gestión de residuos bien planteada mejora la sanidad animal, la calidad ambiental del entorno, el bienestar del personal y la imagen institucional del establecimiento frente a la comunidad y los mercados», destacó.

El futuro de la producción sustentable

De cara a los próximos años, Genero anticipa que la gestión de residuos será uno de los factores diferenciales en la competitividad de la producción animal. «La demanda de sustentabilidad crece. Quienes logren integrar la gestión de residuos como parte de su modelo de negocios, serán los que puedan acceder a mercados más exigentes y a mejores condiciones de financiamiento», afirmó.

En ese marco, Gening se posiciona como un aliado técnico para los productores que buscan eficiencia integral. «La gestión de residuos es mucho más que tratar efluentes: es planificar, medir, optimizar y convertir lo que antes era un problema en una oportunidad de negocio», concluyó Genero en Todoláctea 2025.