En ExpoAlfa 2024 hablamos, tras su presentación, con el médico veterinario José Maiztegui, experto en nutrición animal y producción lechera. Ofreció una charla enfocada en resaltar las fortalezas de la alfalfa como forraje y su impacto en la alimentación de las vacas lecheras.
El principal objetivo de su intervención fue dar a conocer los beneficios nutricionales de la alfalfa y cómo puede optimizarse su aprovechamiento dentro de los sistemas de producción. Según Maiztegui, docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL, la alfalfa es un cultivo que, en la región donde trabaja, presenta condiciones ideales para su desarrollo, destacándose en cuencas con alta productividad lechera.
El momento óptimo para aprovechar la alfalfa en la alimentación
Uno de los puntos clave de la charla fue la calidad nutricional de la alfalfa. Su aprovechamiento óptimo se da cuando la planta se encuentra en un estadio previo a la floración, entre los 7 y 9 nudos. En este momento, la alfalfa alcanza su máximo contenido de nutrientes y alta digestibilidad, lo que la convierte en un recurso excelente para la alimentación de vacas lecheras. Este enfoque fue respaldado por investigaciones que demuestran que el consumo de alfalfa en esta fase resulta en una mayor eficiencia de uso, lo que a su vez mejora el rendimiento y la salud de las vacas.
La importancia del pastoreo nocturno en sistemas pastoriles
En cuanto a los sistemas de pastoreo, Maiztegui destacó la importancia de adaptarlos a las condiciones climáticas locales. En su zona, que se caracteriza por temperaturas elevadas y alta humedad durante la primavera y el verano, la implementación de pastoreo nocturno se ha convertido en una práctica clave. Al dividir los pastoreos y aprovechar la menor evaporación durante la noche, los productores pueden maximizar el aprovechamiento de la alfalfa y asegurar una nutrición constante para las vacas.
Diferencias entre sistemas de pastoreo y confinamiento
Además, el experto mencionó cómo los sistemas de producción varían en diferentes regiones, como en Córdoba. Allí se han desarrollado sistemas de confinamiento, en los cuales la alfalfa se utiliza en forma de heno o silo. En estos sistemas, la alfalfa suele ocupar entre un tercio o menos de la dieta total de la vaca. Maiztegui destacó también el perfil de aminoácidos de la alfalfa, que es particularmente adecuado para vacas lecheras, lo que mejora la calidad de la leche y la producción.
El impacto económico de la alfalfa en la dieta animal
Otro aspecto fundamental de la charla fue el análisis económico de la alfalfa en la dieta animal. Según Maiztegui, en años normales, la alfalfa conservada (ya sea en heno o silo) suele ser más económica que otros recursos alternativos como los subproductos de la industria o los concentrados energéticos. Además, el sistema de pastoreo se mostró como la alternativa más rentable, no solo porque reduce los costos de alimentación, sino también porque demanda menos infraestructura y maquinaria en comparación con los sistemas de confinamiento.
Ventajas de los sistemas pastoriles en términos de rentabilidad
Maiztegui destacó que, en muchos casos, los sistemas pastoriles, aunque produzcan menos litros de leche por por vaca por día, pueden resultar igualmente rentables o incluso más eficientes en términos de costos. Esto se debe a la menor inversión en tecnología y recursos, lo que permite a los productores mantener una rentabilidad competitiva. Además, la calidad del pastoreo, cuando se realiza correctamente, asegura que las vacas reciban los nutrientes necesarios sin comprometer la rentabilidad del negocio.
