La indiferencia del Gobierno nacional ante los 9 días de paro ganadero que se transitan, traducido en la falta de respuestas concretas a las demandas del sector, condujo a la Mesa de Enlace, que aglutina a las cuatro grandes instituciones del agro, a extender la medida hasta las 24h del martes 1 de junio.

Como se recordará, la medida original fue una respuesta del sector primario de la producción de carnes ante la intempestiva decisión gubernamental de cerrar las exportaciones de carnes bovinas por, al menos, un mes. 

Esta protesta tiene como propósito que las autoridades recapaciten y den marcha atrás en la decisión que traerá consecuencias negativas en la dinámica de la producción y comercialización internacional de las carnes argentinas, y que no redundará en menores precios para el mercado doméstico. 

La pretensión gubernamental es que las carnes que se exportan se vuelquen al consumo nacional, y que de esa manera, el acceso al producto sea más económico para los consumidores argentinos. Como se sabe, esa receta económica fue aplicada anteriormente con pésimos resultados. Por solo citar un ejemplo, en el año 2006, una medida similar devastó al sector: desaparecieron 30.000 productores, cerraron 138 frigoríficos y el stock del rodeo vacuno nacional se redujo en 10 millones de cabezas. En paralelo, la carne comenzó a escasear y los precios se incrementaron progresivamente. 

Nada nuevo se puede esperar, entonces, con el agregado de que los principales compradores mundiales de carnes desconfíen de la provisión de carnes que se pueda hacer desde Argentina, y que fijen su atención en otros proveedores internacionales.

Es necesario destacar que si bien la carne tuvo un incremento nominal en su valor durante estos últimos meses, el principal problema no reside en la actualización del precio, sino en la pérdida del poder adquisitivo de la población y la creciente y sostenida inflación que soporta la economía nacional. 

Probablemente, la extensión del paro de comercialización de ganado con destino a faena comience a generar problemas de abastecimiento, y con ello, el mensaje llegue más claramente a las autoridades. 

Por otra parte, la Mesa de Enlace descartó temporalmente el cese de comercialización de granos, aún cuando hay grupos de productores que insisten en profundizar las medidas de acción directa del campo.