Esta es la primera de una serie de notas que tienen como propuesta el crecimiento del rodeo de producción de leche. El ingeniero agrónomo especializado en Producción de Leche Francisco Candioti y el Dr. Javier Baudracco dan a conocer los objetivos y las condiciones necesarias para lograrlo.

¿De qué estamos hablando cuando se plantea el crecimiento del rodeo?

Durante un ciclo anual se considera que un rodeo lechero crece cuando el número de vacas adultas al final del ciclo es mayor al número al inicio del ciclo. Para ello, la cantidad de vacas que finalizan su vida útil (abandonan el rodeo por muerte y/o por rechazo) debe ser menor que el número de vacas nuevas (vaquillonas de reemplazo) que inician su vida productiva.

Lo anterior debería lograrse como resultado de la dinámica propia del rodeo (crecimiento genuino) sin necesidad de recurrir a la compra de vacas y/o vaquillonas. El crecimiento genuino es una estrategia de efecto consistente, sostenido e infinito en el tiempo que depende de la buena planificación y ejecución eficiente de los manejos del rodeo. La compra de animales es una estrategia oportunista cuyo éxito depende de condiciones de mercado eventualmente favorables (pero que normalmente están fuera de la órbita de decisión de los productores lecheros).

¿Cómo crecer?

Los caminos para el crecimiento genuino del rodeo son:

  • Aumentar la disponibilidad anual de vaquillonas de reemplazo de propia producción.
  • Disminuir la salida anual de vacas del rodeo operando sobre las causas de muerte y/o rechazo.

Se sobreentiende que a través de la planificación y el manejo se debe lograr que el costo de producción de una vaquillona sea menor que su precio de adquisición de mercado.

¿Para qué crecer?

El crecimiento del rodeo favorece o limita el crecimiento de la propia empresa. Contar con un excedente de vaquillonas año tras año permite a las empresas productoras de leche lo siguiente:

  • Crecer verticalmente (las vaquillonas excedentes quedan en el mismo tambo con incremento de la carga animal, permitiendo la optimización de recursos y la dilución de algunos costos, hasta el límite que se considere conveniente).
  • Crecer horizontalmente (alcanzado el óptimo del crecimiento vertical, las vaquillonas excedentes se vuelcan a la creación de otro/s tambo/s que replica/n el modelo exitoso del primero).
  • Vender vaquillonas excedentes cuando eventualmente se alcance el óptimo de crecimiento horizontal (producto de alto valor agregado que maximiza el recupero por venta de carne derivada del sistema lechero).

Un objetivo prioritario

Bajo estas premisas cualquier empresa de producción lechera debe proponerse como objetivos centrales:

  • Mantener un crecimiento genuino y sostenido del rodeo en el tiempo (crecer todos los años).
  • Lograr cada año la mayor tasa de crecimiento posible.

Fuente: milecheria.ar