Es una iniciativa que lleva adelante la cooperativa «Guillermo Lehmann», en vinculación con la organización «Campo Limpio». Erigirá un depósito que se convertirá en un Centro de almacenamiento para envases usados de fitosanitarios. Estará ubicado en la localidad santafesina de Pilar.
La novedad se dio a conocer en el transcurso de la reciente Expo Rural de Rafaela 2024. Es bien conocido el impulso que la Cooperativa Guillermo Lehmann da a todo lo relacionado con lo ambiental. Con campañas en las que promueve la adhesión de los productores asociados y las comunidades de cercanía, genera acciones que educan, protegen y previenen.
El rescate y reciclado de envases como propósito

Ahora, la iniciativa es fortalecer el proceso de adopción de una conducta responsable en el uso de los envases usados de fitosanitarios. Se trata de establecer un lugar específico y especialmente preparado para recibir esos residuos. Son de gran potencial contaminante si no son bien dispuestos, para acondicionarlos, separarlos y destinarlos al reciclado o a su destrucción, según el caso. Podrán hacer uso tanto asociados a la Cooperativa como productores independientes. En esta ocasión, cuentan con el concurso de «Campo Limpio». Se trata de una organización que trabaja específicamente en este tema. Son conscientes de la necesidad de generar un cambio de hábitos y establecer procesos y destinos apropiados que garanticen buenos y perdurables resultados.
Sobre el tema, dialogamos con Mauricio Jullier, quien se desempeña como coordinador de Higiene y Seguridad de la cooperativa Guillermo Lehmann. Con solvencia, respondió sobre todos los aspectos que exponemos a continuación.
La vinculación con «Campo Limpio»
Con Campo Limpio venimos articulando y relacionándonos ya hace varios años, cuando todavía no estaba aprobada en Santa Fe la legislación para tratar estos envases. Organizando diferentes campañas de sensibilización, concientización, charlas y también campañas de recepción itinerante, donde el productor acerca sus bidones plásticos y veíamos que el productor tenía una necesidad extra de poder tener un poco más que las campañas itinerantes, para poder disponer de envases.
El centro de almacenamiento transitorio de envases usados de fitosanitarios
Entonces decidimos construir en la localidad de Pilar un centro de almacenamiento transitorio fijo, para que sí el productor pueda disponer de cualquier día y hacer entrega de estos envases vacíos.
Va a estar ubicado en la ruta provincial número 10, en el acceso a la localidad de Pilar.
El centro de almacenamiento transitorio va a estar abierto para cualquier productor agropecuario, trabaje o no trabaje con la Cooperativa Guillermo Lehmann.
Un cambio cultural en marcha
Nosotros estamos observando ya, por las charlas, por las campañas que hicimos, y con este cambio generacional, que realmente el productor agropecuario ya está tomando como conciencia que no únicamente tiene que producir sino que lo tiene que hacer sosteniblemente.
Entonces vemos en números que las campañas de recolección van aumentando en la cantidad de productores, como así también en la cantidad de envases que nos traen. De hecho, este 17 de octubre vamos a lanzar una nueva campaña de recolección itinerante en Rafaela. Y es pura y exclusivamente a pedido de los productores. O sea que ya se están notando que el productor se está ocupando por estos temas que realmente le importan en su diaria.

El camino del reciclado y los usos posibles
Estos envases, una vez que que nosotros los recibamos en nuestro centro de almacenamiento transitorio, hay dos caminos: aquellos envases que son «A», que son envases plásticos lavados, Campo Limpio los trata con un operador y tiene la posibilidad de recircularlo. Es decir, realizarle un proceso para que puedan volver en otros insumos que no estén en contacto con la salud pública y que no pongan en riesgo al ambiente como a la salud.
Generalmente, se hacen algunos productos como los reductores de velocidad plástico de las calles, alguna varilla plástica del campo, se hacen vainas para fibra óptica; eso es con los envases «A».
Y después, con aquellos envases «B», que son aquellos envases plásticos que no fueron lavados en el momento, o aquellos envases que por su naturaleza propia no pueden ser lavados, como en el caso de las vejigas aluminizadas o los cartones, esos residuos van a una disposición final, que generalmente es una incineración controlada con una empresa, que obviamente está habilitada ante el Ministerio de Ambiente.
