La implementación de caravanas electrónicas en el ganado bovino está transformando la gestión ganadera, permitiendo una identificación individual precisa de cada animal.

Según el licenciado en Economía Agraria Gonzalo Arroquy, quien trabaja en la Agencia de Extensión Rural de Coronel Suárez del INTA y participa en el proyecto de ganadería de precisión, esta herramienta asigna un «DNI» a cada animal, facilitando su seguimiento y manejo individual.

Cambio de paradigma en la gestión ganadera

La caravana electrónica, al proporcionar datos individuales de cada bovino, permite a los productores enfocarse en la gestión específica de cada animal en lugar de manejar el rodeo de manera conjunta. Esta individualización posibilita un seguimiento detallado de aspectos como peso, salud y genealogía, optimizando decisiones relacionadas con alimentación, reproducción y sanidad.

Además, la integración de la caravana electrónica con otras tecnologías, como balanzas de pesado al paso, jeringas inteligentes y comederos automáticos, enriquece la recopilación de datos. Esta sinergia tecnológica facilita una gestión más eficiente y precisa del rodeo, mejorando la productividad y el bienestar animal.

Trazabilidad y acceso a mercados internacionales

La trazabilidad que ofrece la caravana electrónica es fundamental para acceder a mercados internacionales que exigen altos estándares de calidad y transparencia en la producción cárnica. Países como Japón y la Unión Europea requieren sistemas de trazabilidad robustos para autorizar importaciones, y la adopción de esta tecnología posiciona favorablemente a la ganadería argentina en el comercio global.

Además, la trazabilidad electrónica fortalece el control sanitario, permitiendo una respuesta rápida ante posibles brotes de enfermedades. Esta capacidad de reacción es crucial para mantener la sanidad del rodeo y cumplir con las normativas internacionales, asegurando la continuidad y expansión de las exportaciones cárnicas.

Obligatoriedad de las caravanas electrónicas en Argentina

A partir del 1º de marzo de 2025, el gobierno argentino implementará de manera gradual el Sistema Nacional de Trazabilidad Electrónica Individual para bovinos, bubalinos y cérvidos. Este sistema reemplazará al actual de trazabilidad analógica, utilizando tecnología electrónica como herramienta de identificación individual obligatoria, según especificaciones técnicas definidas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). La implementación será obligatoria para todo el rodeo al 1 de julio de 2026.

Esta medida busca fortalecer la producción y el potencial exportador de la ganadería argentina, alineándose con las tendencias internacionales y las exigencias de los mercados externos. La transición hacia un sistema electrónico de trazabilidad representa un avance significativo en la modernización del sector y en la mejora de la competitividad de la carne argentina en el mundo.