El Mercado Agroganadero de Cañuelas implementará un nuevo protocolo de bienestar animal, según lo establece la Resolución 740/2025 del Senasa, con foco en la gestión del riesgo ante contingencias.
El desafío del bienestar animal en mercados de alto tránsito
Con un volumen superior a los 100 mil bovinos al mes, el Mercado Agroganadero (MAG) de Cañuelas es el principal centro de concentración de hacienda del país. Este flujo constante de animales plantea un riesgo sanitario y logístico significativo, que requiere normas claras y actualizadas para prevenir situaciones de maltrato, accidentes y estrés en los animales.
En respuesta a esta necesidad, el Senasa oficializó mediante la Resolución 740/2025 un nuevo protocolo de gestión del riesgo, con el objetivo de reforzar el bienestar animal en todas las etapas del tránsito, descarga y permanencia de los animales en el predio.
Un manual obligatorio y controlado
El nuevo marco normativo exige al MAG la elaboración de un manual de procedimiento, que detalle el plan de contingencia ante emergencias que puedan afectar la sanidad y el bienestar de los animales. Este documento incluirá una memoria operativa del manejo en el predio y durante el transporte.
Además, el MAG deberá designar un responsable de Bienestar Animal ante el Senasa, encargado de presentar y validar el manual, que tendrá una vigencia de dos años. La aprobación estará condicionada a una inspección previa, y su renovación dependerá del cumplimiento de todos los requisitos técnicos, documentales y de infraestructura.
Sanciones por incumplimiento y compromiso futuro
En caso de detectar incumplimientos, el Senasa tendrá la facultad de suspender preventivamente las actividades estipuladas en el manual, así como el ingreso y egreso de animales al predio. Esta medida busca preservar la integridad de los animales y garantizar el respeto por las buenas prácticas ganaderas.
La implementación de este nuevo protocolo en un mercado tan relevante como Cañuelas sienta un precedente clave para otras instituciones del país. A medida que crecen las demandas del consumidor y los estándares internacionales, el bienestar animal se consolida como una prioridad insoslayable para la ganadería moderna.
