Adrián Bifaretti, responsable de Promoción Interna del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), participó de la jornada sobre carne Holando organizada junto con UNCOGA, donde analizó los cambios en las conductas alimentarias y puso especialmente el foco en los jóvenes.
Frente al avance de productos sustitutos, los ultraprocesados y nuevas tendencias de consumo, el IPCVA busca sostener el vínculo de las nuevas generaciones con la carne vacuna mediante acciones en ámbitos como la música, el deporte y las escuelas. Al mismo tiempo, trabaja en investigación y generación de evidencia para respaldar a la ganadería argentina ante las nuevas exigencias de los mercados internacionales.
Los jóvenes, uno de los grandes desafíos para la carne
Los cambios en los hábitos de consumo constituyen uno de los temas que sigue de cerca el IPCVA. Particularmente, el Instituto analiza qué sucede con centennials y millennials, generaciones que construyen su alimentación en un escenario muy diferente al de sus padres y abuelos y que reciben permanentemente nuevos mensajes sobre qué y cómo consumir.
“El desafío está en tratar de que esos segmentos más jóvenes sigan comiendo carne y que no se vuelquen a productos sustitutos de origen vegetal, que no se vayan a los ultraprocesados”, afirmó Bifaretti durante la jornada.
Para responder a esa transformación, la promoción ya no puede limitarse a campañas tradicionales. “Hay un fuerte trabajo, un enorme trabajo del IPCVA en tratar de llegar a estos jóvenes”, explicó. Eso supone identificar los lugares donde se encuentran esos consumidores, comprender sus códigos y generar contenidos capaces de vincular la carne con sus intereses y estilos de vida.
Uno de los ejemplos es la participación de Carne Argentina en Cosquín Rock. La presencia en uno de los festivales musicales más convocantes del país apunta precisamente a acercar el producto a nuevas generaciones y asociarlo con valores como el encuentro, el disfrute y la cultura del asado.
Música, deporte y escuelas: nuevos lugares para hablar de carne
El IPCVA también viene desarrollando el eje carne y deporte, buscando vincular el consumo de carne vacuna con la actividad física y la nutrición. En ese terreno, el Instituto trabaja sobre los atributos nutricionales del producto y busca llevar el mensaje más allá del ámbito estrictamente ganadero.
La estrategia incluye además a médicos y nutricionistas, actores centrales a la hora de construir recomendaciones alimentarias. “De la misma manera mostré cómo trabajamos con médicos, con nutricionistas”, señaló Bifaretti al repasar algunas de las iniciativas presentadas durante la jornada.
Otro espacio considerado estratégico es la escuela. A través del concurso “Fans de la Carne Vacuna”, el IPCVA trabaja con alumnos de los últimos años de la primaria y el primer año de la secundaria. Según explicó Bifaretti, la iniciativa apunta a “fomentar la actividad ganadera en las escuelas”, acercando a los chicos información sobre la producción y la importancia de la carne y la ganadería.
De esta manera, la estrategia para llegar a los jóvenes se desarrolla simultáneamente en diferentes ámbitos: educación, música, deporte, nutrición y comunicación. La lógica es que la carne siga formando parte de la conversación de las nuevas generaciones, pero utilizando lenguajes y canales acordes con sus formas actuales de consumir información.
“Lo de Scaloni hablando del asado no fue casualidad”
La comunicación también requiere aprovechar acontecimientos de enorme repercusión social. Bifaretti puso como ejemplo lo sucedido durante el Mundial de fútbol, cuando el asado argentino apareció asociado a la Selección Nacional y alcanzó una difusión que trascendió ampliamente los canales habituales del sector.
“Todo ese posteo de Scaloni en el Mundial de fútbol, hablando del asado, no fue casualidad. Eso fue un trabajo que ha hecho el Instituto con el periodista que le formuló la pregunta, con el cual ya habíamos trabajado también en el Mundial anterior”, reveló.
El ejemplo muestra una faceta menos visible del trabajo de promoción: detrás de algunos mensajes que logran instalarse masivamente existe una tarea previa de relacionamiento con periodistas, comunicadores y referentes capaces de llevar la carne argentina hacia públicos mucho más amplios.
Para el IPCVA, esa tarea cobra especial relevancia cuando se trata de los jóvenes, porque buena parte de la construcción de sus preferencias pasa hoy por redes sociales, contenidos digitales, referentes deportivos, música y acontecimientos culturales. La promoción, por lo tanto, necesita insertarse en esos espacios si pretende mantener vigente el producto entre los consumidores del futuro.
Generar evidencia para defender la carne argentina en el mundo
La actividad del Instituto tiene otro frente que Bifaretti destacó especialmente: el mercado internacional. Allí, el trabajo está cada vez más relacionado con la capacidad de demostrar, mediante información técnica y científica, las características de la producción ganadera argentina.
“En mercado internacional trabajamos generando evidencia”, sintetizó. Para ello, el IPCVA articula investigaciones con universidades y organismos técnicos como el INTA, buscando producir información que pueda utilizarse frente a compradores, autoridades y organismos de control.
“Hay mucho trabajo con universidades, con INTA, generando investigaciones que te sirven para ir a mostrar en negociaciones internacionales”, explicó Bifaretti.
Uno de los casos mencionados fue el análisis de riesgo relacionado con carne libre de deforestación. El tema adquirió particular relevancia por las nuevas exigencias ambientales de los mercados, especialmente de la Unión Europea, que obligan a la cadena exportadora a demostrar el origen de la producción y su condición respecto de la deforestación.
En ese contexto, Bifaretti destacó la estrategia desarrollada por la cadena argentina y su respaldo en VISEC Carne, la plataforma sectorial destinada a responder a esas nuevas exigencias. Según indicó, el sistema se encuentra “muy bien posicionado en Europa” y constituye una herramienta para explicar ante importadores y organismos de control cómo Argentina aborda las demandas ambientales y de trazabilidad.

Cómo se definen las acciones dentro del IPCVA
Durante su participación en la jornada, Bifaretti también se detuvo en un aspecto que, según reconoció, no siempre es conocido por los productores: cómo funciona internamente el Instituto y de qué manera se deciden sus líneas de trabajo.
“El IPCVA es un cuerpo colegiado que tiene sus mecanismos de representación a través de su Consejo de Representantes y su Consejo Asesor, donde están todas las entidades de la cadena de ganados y carnes”, explicó.
Operativamente, buena parte de la actividad se canaliza mediante comisiones específicas. “Tenés comisión de investigación, de capacitación, de evaluación de proyectos, promoción interna, externa y comunicación”, enumeró Bifaretti. Esos ámbitos cuentan con representantes de las entidades agropecuarias y de distintos actores de la cadena, entre ellos feedlots, INTA, consignatarios y cámaras frigoríficas.
“Ahí es donde se definen prioridades, líneas de acción, planes operativos, donde se reciben propuestas. Esa es la forma de trabajar del IPCVA”, sostuvo.
El punto no es menor porque muchas de las acciones que luego adquieren visibilidad —desde una campaña destinada a consumidores hasta una investigación sobre sustentabilidad— surgen de ese esquema de representación y discusión sectorial.

“Que sientan que el Instituto verdaderamente es suyo”
Bifaretti reconoció que el funcionamiento institucional del IPCVA no siempre llega con claridad hasta los productores. Por eso, aprovechó el encuentro para invitarlos a conocer cómo se toman las decisiones y de qué manera se asignan los recursos.
“Quizás muchos productores en sus bases no lo saben, no lo conocen, pero los invitamos a que se metan en la página del Instituto o, si requieren información, se las hacemos llegar”, afirmó.
El IPCVA dispone además de documentación donde se explica su sistema de gobernanza, representación y toma de decisiones. Para Bifaretti, conocer ese mecanismo ayuda también a comprender por qué se priorizan determinadas investigaciones, campañas o acciones de promoción.
“Está bueno que lo conozcan, ¿no? Que sientan que el Instituto verdaderamente es suyo, que así es y que trabaja para la cadena”, remarcó.
La reflexión adquiere especial significado en un momento en el que la ganadería enfrenta desafíos que se presentan simultáneamente dentro y fuera del país. En el mercado interno, se modifican las preferencias de los consumidores y especialmente las de los jóvenes. Mientras tanto, en el exterior, aparecen nuevas exigencias vinculadas con trazabilidad, ambiente y sustentabilidad.
En ambos frentes, la estrategia planteada por Bifaretti tiene un denominador común: producir información, conocer al consumidor y comunicar con argumentos. Porque tan importante como producir carne con eficiencia y calidad es construir los mercados que permitan valorizarla.
