Convertir el estiércol en rendimiento es el eje de una propuesta que impulsa un cambio radical en la gestión de efluentes pecuarios. En la 61ª Fiesta Provincial de la Leche en San Jerónimo Norte, el Ing. Leonardo Genero, fundador de GENING, explicó cómo transformar lo que antes era un pasivo ambiental en una fuente de ingresos para los productores.

La enmienda orgánica: de desecho a recurso estratégico

Durante su charla, Genero resaltó que la mayor producción de una vaca no siempre es la leche: “Lo que más produce la vaca, a sorpresa de algunos, es estiércol”. Esta provocadora afirmación sirvió de entrada para abordar un enfoque innovador: aplicar enmienda orgánica como herramienta de valorización del estiércol bovino.

El experto explicó que monetizar los efluentes es posible desde tres dimensiones:

  • Ahorro en insumos: utilizar nitrógeno y fósforo presentes en los efluentes permite reducir el uso de fertilizantes comerciales como la urea o fosfato diamónico.
  • Incremento del rinde: la mejora en los suelos con enmienda orgánica impacta directamente en los resultados productivos.
  • Energía renovable: a través del biogás, especialmente en esquemas asociativos entre productores.

La clave está en prevenir en vez de corregir, redefiniendo los efluentes como un activo, no un problema.

Diagnóstico y planificación: los primeros pasos para monetizar

Para comenzar, el Ing. Genero recomienda realizar un diagnóstico integral: cuánto agua se consume, qué manejo se aplica a las lagunas y qué correlato existe entre lo que se genera y lo que necesita el lote.

“La vaca produce una materia prima disponible para monetizar. Pero primero hay que saber qué se está haciendo con ella”, afirmó. En este contexto, la enmienda orgánica se convierte en una herramienta clave no solo para el cuidado ambiental, sino también para mejorar la eficiencia del sistema.

El proceso implica profesionalizar la gestión de los efluentes, dejar atrás prácticas reactivas y adoptar una mirada estratégica. “Pasar de costo a inversión no es un lema, es una decisión técnica y económica”, concluyó.