El médico veterinario Mario Venturini, profesional de la Unión Agrícola de Avellaneda, destaca la importancia de la selección de terneras para reposición en planteos ganaderos de carne.
Queremos revisar y compartir algunos ítems con una actividad que tiene que ver con una actividad que se realiza en esta época en los rodeos de cría, como es la selección de terneras para reposición.
Esta labor tiene tres etapas. La primera se lleva a cabo al momento del destete, la segunda debe realizarse en el momento previo al servicio por desarrollo genital, y la tercera, después del servicio, cuando se hace el tacto y la ecografía por estado de gestación o fertilidad.
Estas actividades van a repercutir en el funcionamiento de la empresa durante los próximos 10 o 12 años.
La conformación o biotipo a elegir.
Por supuesto que hay que elegir un biotipo carnicero. Si imaginamos un animal dividido en su línea media por una línea vertical, deberíamos observar una simetría, presentando mayor masa muscular y corporal en la parte posterior que en la parte anterior, porque justamente en el cuarto trasero y en el lomo se encuentran los cortes de mayor valor económico.

Los aplomos correctos.
Respecto de los aplomos, hay que prestar mucha atención a que sea un animal bien aplomado, con buenas angulaciones articulares, ni carentes ni excesivas, deben tener la medida justa, porque le van a la futura madre poder desplazarse sin ningún tipo de dolencia, más considerando que en nuestro país la cría se realiza de manera más bien extensiva.

La coloración de la piel
También es importante la coloración de la piel. Todos los animales, independientemente de la raza, deberían tener coloración periocular.

La expresión femenina.
Otro detalle es la expresión femenina, la glándula mamaria y el aspecto del cuello son importantes, porque a pesar de que son animales prepúberes, las terneras que ya presentan una expresión femenina hablan de precocidad sexual.
Cicatriz umbilical y pliegues de la piel.
Lo mismo ocurre con la cicatriz umbilical. No debería ser tan péndula, y en general, podemos decir que cuantos más pliegues tiene la piel, más posibilidades hay de disipar calor. Eso viene aparejado con el grado de acebuzamiento.
Capacidad torácica
Por último, la profundidad de costilla y el ancho de pecho hablan a las claras de mayor espacio para un rumen activo y para mayor ventilación pulmonar, lo cual también es muy importante, porque si necesitan trasladarse en ambientes extensivos, esa actividad fisiológica es fundamental.
