El ingeniero agrónomo Franco Torossi, asesor de tambos con base en San Francisco, provincia de Córdoba, ofreció un completo panorama sobre la situación actual del sector lechero. Con una mirada optimista, destacó que las condiciones productivas se han alineado positivamente en esta etapa del año, permitiendo vislumbrar un buen escenario para la producción de leche.

Un contexto favorable: pasturas, reservas y precios

Tras los golpes climáticos del verano, el panorama ha mejorado notablemente. “Las lluvias de las últimas semanas permitieron la recuperación de las pasturas y la correcta implantación de los primeros verdeos de invierno. Esto, sumado a una campaña de silaje de maíz y sorgo con excelente calidad, nos posiciona muy bien para el otoño”, destaca Torossi.

Además, celebra que este año no se registraron casos significativos de Spiroplasma, lo que permitió una producción forrajera sin sobresaltos. “El maíz de segunda que queda por picar también promete buen rendimiento y buena calidad, lo que completa un escenario muy alentador desde lo forrajero”.

Pero no todo se trata del campo: el mercado también acompaña. “La leche está bien posicionada, con un valor de 40 a 45 centavos de dólar, y los subproductos están accesibles. Esto mejora la relación de precios y permite complementar dietas sin descuidar el bolsillo”, afirma.

Estrategias nutricionales: ajustar para producir más

Con recursos disponibles, la clave está en cómo utilizarlos. Torossi enfatiza que entre marzo y mayo se concentran numerosos partos, y por lo tanto, es fundamental trabajar sobre el preparto y la vaca recién parida. “Es en esos primeros 100 días donde la vaca define su lactancia. No importa el sistema: la vaca necesita comer bien, cubrir sus necesidades energéticas y proteicas, y volver a preñarse lo antes posible”, afirma.

En este sentido, propone separar los rodeos de manera estratégica. “No se trata de complicar el manejo con muchos lotes, pero sí de considerar separar vaquillonas de vacas adultas, o al menos vacas de alta producción de aquellas con menos litros, para ofrecer una dieta ajustada a cada situación”.

Esta estrategia no solo favorece la eficiencia del alimento, sino también el bienestar animal y los índices reproductivos. “Una dieta que no cubre la demanda termina bajando los litros y afectando la salud del animal. Hoy tenemos calidad en el silo, en el pasto, y debemos usarla inteligentemente”, remarca.

El rol de los subproductos y la gestión de dietas para producción de leche

La posibilidad de incorporar subproductos es otro punto clave que Torossi subraya. “Con la leche a buen precio y los subproductos accesibles, es una excelente oportunidad para complementar dietas. Soja, girasol, trigo: todos aportan proteína y materia seca que ayudan a cerrar la ración”.

La idea es combinar lo que ofrece el campo con lo que puede adquirirse, optimizando el uso del forraje base. “El silo es fundamental, pero hay que saber cuánto se tiene, su calidad, y cómo dosificarlo a lo largo del ciclo. Luego, con subproductos, podemos ajustar proteína, energía y fibra para alcanzar una dieta completa”, explica.

Para esto, sugiere trabajar de la mano con asesores técnicos. “No es cuestión de comprar por comprar. Hay que analizar qué conviene comprar, cuánto y cómo integrarlo. La gestión empieza por medir lo que se tiene y planificar en función del objetivo productivo”, aclara.

Gestionar para crecer: información y decisiones

Finalmente, Torossi pone el foco en la importancia de la gestión. “Saber dónde uno está parado es tan importante como tener buen forraje. ¿Cuántos litros libre se producen? ¿Cuánto cuesta la dieta? ¿Qué porcentaje representa el alimento en el costo total? Son preguntas que el productor debe responder para tomar decisiones acertadas”.

Con un enfoque orientado a resultados, sostiene que el tambo debe pensarse como una empresa que necesita indicadores claros. “Hoy tenemos todo para que sea un gran año: pasto, precios, silos. Pero hay que hacer las cosas bien. No alcanza con tener calidad, hay que saber cómo transformarla en litros de leche y rentabilidad”, concluye.

Conocimiento, compromiso y pasión por la lechería

Franco Torossi es un profesional joven que acumuló mucha experiencia tanto en los aspectos productivos como de gestión económica de las empresas tamberas. Con base en San Francisco, Córdoba, trabaja interdisciplinariamente con tres veterinarios asesorando tambos de distintas escalas y modelos productivos.

“Nos dedicamos exclusivamente al asesoramiento de tambos, desde sistemas pastoriles hasta mixtos y completamente estabulados. Nuestro enfoque abarca todo: nutrición, reproducción, rutina lechera, cadena forrajera y gestión económica. Porque un tambo es mucho más que litros de leche: es un sistema que requiere información y decisiones a tiempo”, explica.

Uno de los pilares de su asesoría es el acompañamiento cercano y adaptado a las necesidades de cada establecimiento. “Hay que entender qué sistema se maneja y qué objetivos se persiguen en la producción de leche. A partir de ahí, hacemos un trabajo fino para ajustar cada eslabón del sistema productivo”, finaliza.