En lo que parece que será una relación tirante durante los próximos años, el sector productivo del agro bonaerense reclama al gobernador Kicillof por cuestiones relacionadas a los impuestos, en este caso, el impuesto inmobiliario rural..

En varios sectores y de muy diferentes formas, el gobierno de la provincia de Buenos Aires busca aumentar la recaudación. Parte es por la restricción de recursos por parte del gobierno nacional, y por otro lado, por la superestructura y burocracia estatal instaurada. Días atrás, se anunció un impuesto especial a grandes contribuyentes a pagar en una sola cuota durante marzo. Antes había sido el turno de los impuestos que alcanzan a la mayoría de la población. Otro tanto hicieron innumerables municipios de la Provincia, tanto sea por las tasas de inmuebles, las viales y hasta la insólita pretensión de cobrar por aplicaciones de fitosanitarios.

En el caso del Impuesto Inmobiliario Rural, a un crecimiento porcentual asombroso respecto del año pasado, ahora se suma la mala liquidación del impuesto inmobiliario, con datos que no se corresponden con la realidad del los productores y con excesos evidentes en los límites que la Ley señala.

Texto del comunicado de la Mesa de Enlace bonaerense por el Impuesto Inmobiliario Rural

La Mesa de Enlace de la Provincia de Buenos Aires, integrada por la Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria Argentina, CARBAP y CONINAGRO, reiteran el pedido al Gobernador Axel Kicillof, de postergación del vencimiento de la primera cuota del inmobiliario rural, dada la enorme cantidad de inconsistencias encontradas en las boletas emitidas por ARBA.

Dichas irregularidades en muchos casos traspasan los topes probados en la Ley fiscal 2024 para las distintas escalas de establecimientos rurales.

Desde la Mesa de Enlace bonaerense manifestamos que, de no corregirse dichas inconsistencias en las boletas del Impuesto Inmobiliario Rural, se declarará en estado de alerta, ante la imposibilidad de afrontar por parte de los productores tales incrementos.

La capacidad contributiva de los productores está agotada, y cualquier aumento excesivo promoverá el accionar frente a lo que se considera un verdadero atropello.