Desde MEPROLSAFE advierten que la situación crítica no radica en un exceso de oferta de leche, sino en una limitada capacidad industrial de respuesta.

La producción no es el problema

Durante los primeros ocho meses de 2025, la producción lechera acumulada en Argentina no superó los 7.200 millones de litros, cifra inferior a la de años con condiciones climáticas normales como 2021 o 2023. Esto contradice la idea instalada de que el sector enfrenta un “exceso de oferta”.

Desde la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe (MEPROLSAFE), con el respaldo de CARSFE, se subraya que la lechería santafesina produce dentro del promedio histórico de los últimos 11 años. Si se descarta el 2024 —reconocido como un mal año por la sequía y sus efectos—, el 2025 muestra incluso un 1% menos de producción que el mismo periodo de 2023, lo que refuerza la idea de que no se trata de un pico extraordinario de producción.

Comparativa de producción acumulada entre 2023 y 2025.

AñoProducción acumulada (ene-ago)
2023~7.26 mil millones de litros
2025~7.19 mil millones de litros

Esta comparación muestra que, incluso frente a un año considerado “normal” como 2023, la producción actual es menor. Refuerza que no existe una sobreoferta.

Falta capacidad industrial de respuesta

El verdadero desafío para el sector, según el informe, es la capacidad industrial de absorber y procesar eficientemente la leche cruda producida. Este cuello de botella impide responder con agilidad a una demanda creciente, tanto local como global, y pone en evidencia que no se han realizado las inversiones necesarias para acompañar el ritmo del sector primario.

Desde MEPROLSAFE se remarca que no existe una situación excepcional de producción, sino un desajuste estructural en el resto de la cadena láctea. La industria no logra acompañar el ritmo de una demanda poblacional en ascenso, y eso genera tensión en el sistema.

Precios estancados y costos asfixiantes

A esta falta de articulación se suma un panorama económico adverso. El precio SIGLEA solo aumentó un 6,9% entre enero y septiembre de 2025, muy por debajo del índice inflacionario, que alcanzó un 22% anual. La variación interanual apenas llegó al 11%, frente a una inflación del 31,8%.

Evolución del precio de la leche vs. inflación – 2025

IndicadorVariación Enero–Sept 2025
Precio SIGLEA+6,9%
Inflación acumulada+22%
Inflación interanual+31,8%
SIGLEA interanual+11%

La brecha entre inflación y precio recibido deja al productor en una situación crítica. Este desfasaje erosiona la rentabilidad y dificulta sostener la actividad.

Mientras tanto, los costos de producción —especialmente los vinculados a la alimentación animal, combustibles y otros insumos dolarizados— continúan escalando. “La overa come dólares y produce pesos”, resume gráficamente el informe, dejando al descubierto la asfixia financiera del productor.

Rubros con mayores aumentos de costos en 2025

RubroObservaciones
Maíz y sojaAumento por decisiones arancelarias
BalanceadosAlta en precios
CombustiblesEfecto directo de la dolarización
EnergíaCostos crecientes

Estos incrementos son determinantes en la estructura de costos. La rentabilidad tambalea, incluso en un año con buen clima para la producción.

Una llamada de atención al conjunto del sistema

El informe concluye con un llamado de atención: los tamberos no están atravesando un buen momento, pese a las condiciones climáticas favorables de 2025. La producción primaria sigue apostando, como siempre, al trabajo y al país. Pero sin un sistema industrial fortalecido y políticas que acompañen, la lechería argentina seguirá enfrentando limitaciones estructurales que impiden su desarrollo.

“No hay exceso de oferta: hay falta de capacidad industrial”, sintetiza el diagnóstico del sector.