La Sociedad Rural Argentina propone avanzar hacia un estatus libre de fiebre aftosa sin vacunación, con base en evidencia científica, diálogo institucional y objetivos estratégicos de largo plazo.

Hacia una nueva etapa en sanidad animal

La Sociedad Rural Argentina (SRA) ha renovado su postura en torno a uno de los temas más sensibles para la ganadería nacional: la fiebre aftosa. Si bien el país ha logrado avances significativos en materia sanitaria gracias a campañas de vacunación sostenidas, la SRA considera que ha llegado el momento de dar un paso superador: iniciar el camino hacia un estatus libre de fiebre aftosa sin vacunación.

Este objetivo, de alto impacto sanitario y comercial, no es una meta sencilla. Implica una profunda revisión de las capacidades del sistema nacional de sanidad animal, una evaluación integral de riesgos y una planificación consensuada con todos los actores involucrados. La clave está en diseñar una estrategia gradual, con enfoque regional y basada en evidencia científica y epidemiológica. La SRA incluso ofreció elaborar una “hoja de ruta común” para avanzar hacia este estatus.

Un proceso gradual y articulado

Según la entidad, la transición hacia un nuevo estatus sanitario no puede darse de manera unilateral. Debe ser el resultado de un proceso colectivo e inteligente, en el que se consolide un diagnóstico actualizado del estado sanitario nacional y regional.

La SRA propone la creación de un Consejo Estratégico Nacional para la Erradicación de la Fiebre Aftosa, liderado por el SENASA e integrado por representantes del sector productivo, la academia y los gobiernos provinciales. Este organismo se encargaría de trazar una hoja de ruta con etapas, metas y recursos claramente definidos.

A su vez, la SRA enfatiza la necesidad de fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar la infraestructura de laboratorios, y capacitar a los recursos humanos clave en todo el territorio.

Consideraciones comerciales y geopolíticas

Uno de los principales argumentos de la SRA tiene que ver con las oportunidades comerciales que abre un cambio de estatus sanitario. Países como Estados Unidos, Australia y Brasil, al estar libres de fiebre aftosa sin vacunación, acceden a nichos de mercado con precios premium y mayores ingresos por tonelada exportada.

En este sentido, la SRA sostiene que la ganadería argentina podría ampliar su presencia en mercados exigentes, fortaleciendo su reputación internacional y su competitividad. Sin embargo, también advierte que un eventual cambio debe considerar las implicancias diplomáticas y comerciales, con especial atención al contexto regional y a los países limítrofes que aún vacunan.

Voces críticas: cautela y reservas técnicas

No todos comparten el entusiasmo de la SRA. Diversas entidades veterinarias y especialistas en sanidad animal han expresado antes y después de esta exhibición pública de la SRA, reservas ante la idea de suspender la vacunación.

Colegio de Veterinarios de Buenos Aires (CVPBA)

El CVPBA advierte que suspender la vacunación sin una preparación técnica adecuada sería “un error”. Destaca la necesidad de capacitación permanente, fondos de emergencia, bancos de antígenos y vigilancia epidemiológica robusta antes de avanzar.

Ex‑vicepresidente del SENASA: enfoque técnico vs. decisiones políticas

Carlos Milicevic, exvicepresidente del SENASA, criticó la reciente desregulación en la importación de vacunas, advirtiendo que fue una decisión política, no técnica, que omite análisis de riesgo en un contexto sanitario complejo.

Fallos en el paradigma técnico: mantener vacunación también puede ser suficiente

Estudios técnicos internacionales sugieren que el estatus “libre con vacunación” puede brindar seguridad equivalente al “libre sin vacunación”, especialmente considerando los avances en diagnóstico y control. Esto implica que no siempre se justifica dejar de vacunar como norma.

Un llamado a la acción responsable

A pesar de las divergencias, el documento de la SRA es un llamado al debate serio y técnico sobre el futuro sanitario de la ganadería argentina. “Estamos convencidos de que este es el momento de dar un paso superador”, afirma la entidad, poniendo a disposición su capacidad técnica y su presencia territorial para avanzar en un proyecto de largo plazo.

El bienestar animal, la sanidad, la competitividad y la reputación internacional de la ganadería están en juego. Argentina debe decidir si está lista para asumir ese desafío con responsabilidad y visión estratégica.