En un año marcado por la sequía persistente en todo el país, los rodeos de cría se vieron afectados, con vacas de baja condición corporal. Esto condiciona el estado de las vacas y de los terneros. También limita las posiblidades de preñar rápidamente a las vacas. Sebastián Maresca, del INTA Cuenca del Salado, en la provincia de Buenos Aires explica cómo realizar un diagnóstico adecuado para la toma de decisiones.
Este año se da una situación bastante particular en los rodeos de cría de la Cuenca del Salado. Venimos de un otoño bastante seco y un invierno seco con precipitaciones por debajo de lo normal. También con producciones de forraje de pastizal natural bastante por debajo de lo normal. Esto que ha llevado a que la mayoría de los rodeos de cría hayan estado pariendo con baja condición corporal.
Hoy estamos en una situación un poco crítica porque pensamos que la primavera va a tardar en cuanto a inicio de crecimiento del pasto.
Cómo diagnosticar la situación
Para evaluar la situación reproductiva tenemos dos alternativas que se complementan: una es recorrer los rodeos y medir la escala de estado corporal; o sea, evaluar en una escala de 1 a 5 cada una de las de las vacas del rodeo. La otra opción es completar ese diagnóstico con la ecografía reproductiva, para ver cuál es la situación del tracto reproductivo y de los ovarios. Permite tener bastante más precisión sobre la situación en que está la vaca antes de iniciar el servicio.
Ahí clasificamos las vacas entre las que están ciclando (o sea que están en condiciones de quedar preñadas) y las que están en anestro, que son -en general- las vacas flacas, y que necesitan de algún tipo de ayuda para que puedan reiniciar su actividad sexual y quedar preñadas.
Cómo mejorar la eficiencia reproductiva en condiciones críticas
Cuando existen situaciones de bajo estado corporal y vacas en anestro tenemos tres alternativas de manejo para mejorar la eficiencia reproductiva:
- una es el destete temporario, con la mocheta plástica para que el ternero no mame. La ponemos durante 7 a 14 días y eso permite que la vaca reinicie su actividad sexual
- otra opción son los tratamientos hormonales similares a los que se utilizan en la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF). Eso permite que la vaca reinicie su actividad sexual con una serie de combinaciones de drogas para que salga del anestro y así lograr preñar temprano al inicio de servicio. En general, la mocheta plástica y los tratamientos hormonales los usamos para vacas que están en estado corporal 2,5. O sea que están cerca del 3, que es el ideal. Son vacas a las que les faltan alrededor de 30 o 40 kilos de peso y que están cerca de reiniciar su actividad sexual, pero le falta un plus.
- situaciones más críticas, en las que la vaca está demasiado flaca o tenemos categorías muy críticas, como puede ser la vaquillona de primera parición, que necesita más ayuda para lograr buenos indios de preñez. Ahí nos tenemos que ir a un tratamiento más efectivo como es el destete precoz. A partir de los 60-70 días de vida del ternero se lo quitamos a la madre y eso permite rápidamente un inicio de la actividad sexual. A los 30 días normalmente esa vaca arranca a ciclar, dependiendo del nivel de forraje que está consumiendo, pero yo diría entre 20 y 30 días. Tanto vaquillonas de primera parición como vaca en muy mal estado reinician su actividad sexual, y eso permite lograr buenos índices de preñez y evaluar si tenemos que tomar alguna medida para evitar volver a tener bajos índices de preñez y mejorar la eficiencia reproductiva de los rodeos de cría.
Fuente: INTA
