Guillermo Fernández, gerente de la Cooperativa Manuel Gregoret de Gobernador Crespo, en la provincia de Santa Fe, dialogó con Ganadería y Negocios sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta una de las entidades con más trayectoria del centro norte santafesino. Con 62 años de historia, la cooperativa ha sabido reinventarse sin perder su esencia: el compromiso con el productor. Hoy, con un equipo renovado y una fuerte apuesta por la cercanía, la innovación y la capacitación, se consolida como una herramienta fundamental para más de 700 socios activos.

Una historia de cooperativismo con identidad local

La Cooperativa Manuel Gregoret fue fundada el 14 de julio de 1963 y su nombre rinde homenaje a un referente del movimiento cooperativista regional. Su legado está presente en cada paso de la entidad, que ha atravesado momentos difíciles pero también etapas de gran expansión. Hoy, bajo la gestión de Guillermo Fernández y un equipo comprometido, la cooperativa vive una etapa de renovación, afianzando su rol estratégico en la cadena ganadera de la región.

“Estamos trabajando con una visión clara, que es estar muy cerca del productor. Aprendemos juntos, crecemos juntos, y eso hace que el vínculo sea fuerte y genuino. El compromiso con el productor es el eje de todo lo que hacemos”, afirma Fernández.

Actividades clave y servicios para una producción eficiente

La cooperativa tiene como actividad principal la consignación de hacienda, abarcando tanto remates físicos como ventas particulares y remates online. A través de su plataforma digital, han ampliado las opciones de comercialización para los socios, adaptándose a las nuevas modalidades del mercado ganadero. Además, ofrecen la venta de caravanas oficiales y un servicio de faena en frigorífico para terceros, lo que les permite cerrar el círculo productivo.

Más de 700 productores trabajan de manera directa con la cooperativa, principalmente dedicados a la ganadería. “Nuestra función es facilitarles el acceso a canales eficientes de venta, con transparencia, previsibilidad y buen trato. El productor encuentra acá no solo un servicio, sino una organización que lo respalda”, señala el gerente.

El compromiso con el productor también se refleja en la puntualidad en los pagos y en la posibilidad de canalizar inquietudes o necesidades específicas cara a cara. “Escuchamos, asesoramos y buscamos soluciones, siempre desde la cercanía humana que nos caracteriza”, añade.

Capacitación y bienestar animal como pilares del crecimiento

Uno de los ejes estratégicos de la Cooperativa Manuel Gregoret es la capacitación continua del personal y los productores. Últimamente, se están profundizado las acciones en torno al bienestar animal, tanto en el frigorífico como en los remates. “Capacitamos constantemente a nuestro equipo para garantizar un trato adecuado a los animales, porque sabemos que eso impacta directamente en la calidad del producto final y en la sostenibilidad de la actividad”, explica Fernández.

La profesionalización del recurso humano es una prioridad, en un contexto donde la falta de mano de obra calificada es una preocupación constante. “El productor también nos plantea esta necesidad: conseguir personal preparado para las tareas rurales.”, comenta.

Compromiso con el productor: necesidades actuales y respuestas concretas

La Cooperativa funciona como un puente entre las demandas del campo y las soluciones concretas. En la actualidad, las necesidades más frecuentes de los socios se vinculan con la posibilidad de mejores precios, la reducción de costos operativos y el acceso a servicios eficientes. En este marco, el rol de la Cooperativa se vuelve fundamental.

“El compromiso con el productor implica asumir sus problemas como propios. Sabemos que no podemos resolver todo, pero sí ser un actor clave en la búsqueda de respuestas. Desde la gestión comercial hasta el acompañamiento técnico, estamos presentes”, asegura Fernández.

Además, la cooperativa actúa como espacio de contención e intercambio. Productores de diferentes puntos de la provincia de Santa Fe encuentran allí no solo una solución operativa, sino una comunidad que los entiende y apoya.

Estructura organizativa y capital humano: una cooperativa que se sostiene en su gente

Con una planta de 65 personas, la Cooperativa Manuel Gregoret combina eficiencia y cercanía. El equipo se compone de personal administrativo, técnicos de laboratorio, control de calidad, trabajadores del frigorífico, personal de remates y un coordinador general. “Somos una Cooperativa chica, pero con un gran equipo humano. Todos estamos comprometidos con la tarea y con la gente a la que servimos”, destaca Fernández.

En el área del frigorífico trabajan unas 40 personas, mientras que el resto se reparte entre tareas administrativas y operativas. Este capital humano es clave para sostener el ritmo de actividades, garantizar la calidad del servicio y responder de forma ágil a las demandas que surgen día a día.

Desafíos presentes y una visión clara hacia el futuro

La Cooperativa Manuel Gregoret encara el futuro con tres valores como bandera: transparencia, compromiso y responsabilidad. Fernández señala que uno de los principales desafíos es seguir recuperando la confianza de los productores y usuarios, tras años complejos en los que la credibilidad institucional se vio erosionada.

“Hoy podemos decir que hemos avanzado mucho, que logramos recuperar a gran parte de nuestros clientes y que incluso se han sumado nuevos. Pero sabemos que la confianza se construye todos los días, con hechos concretos y cercanía”, afirma.

También están trabajando en modernizar sus procesos internos y fortalecer su presencia en canales digitales, para seguir ampliando el alcance y la eficiencia. “La innovación no está reñida con la tradición. Podemos mantener nuestra identidad cooperativa y, al mismo tiempo, adaptarnos a las exigencias del mercado actual”, concluye.