Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero firmaron un convenio para fortalecer el Plan Director de los Bajos Submeridionales y coordinar acciones frente al posible desarrollo de un fenómeno Súper Niño durante 2026. La iniciativa apunta a mejorar la planificación hídrica, proteger la producción y consolidar una política de Estado para una de las regiones más extensas del país.
La gestión del agua se consolida como uno de los principales desafíos para la competitividad del sistema agropecuario argentino. En regiones de alta variabilidad climática, como los Bajos Submeridionales, la planificación de infraestructura y el trabajo conjunto entre provincias aparecen como herramientas estratégicas para reducir riesgos, preservar los recursos naturales y potenciar millones de hectáreas con aptitud productiva. Bajo ese escenario, los gobiernos provinciales avanzan en acciones preventivas frente a los pronósticos climáticos que anticipan un posible Súper Niño hacia fines de 2026.
Un acuerdo para fortalecer la planificación hídrica
Los gobernadores de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; de Chaco, Leandro Zdero; y de Santiago del Estero, Elías Suárez, firmaron en Resistencia un convenio marco junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) para reforzar la implementación y el seguimiento del Plan Director de los Bajos Submeridionales.
El objetivo es actualizar las herramientas de planificación, fortalecer la coordinación institucional y desarrollar acciones preventivas frente a escenarios climáticos extremos. La iniciativa también busca consolidar un esquema permanente de cooperación técnica entre las tres provincias para mejorar la gestión de una región considerada estratégica por su enorme potencial productivo.
Durante el encuentro, Pullaro destacó que el área comprende entre ocho y nueve millones de hectáreas, cuya recuperación representa una oportunidad para incrementar la producción agropecuaria y mejorar la calidad de vida de quienes habitan el territorio.
«Lo más importante es que existe un plan articulado entre las tres provincias y el CFI. Esa continuidad lo convierte en una verdadera política de Estado», afirmó el mandatario santafesino.

Infraestructura y prevención frente al cambio climático
Uno de los principales ejes del acuerdo es avanzar en obras de infraestructura que permitan mejorar el manejo del agua y reducir los impactos de eventos climáticos extremos.
Pullaro sostuvo que el desafío pasa por combinar inversiones estructurales con acciones preventivas de corto plazo. «Estamos trabajando en un programa que nos permitirá recuperar territorio y, al mismo tiempo, anticiparnos a muchas de las crisis que pueden presentarse», señaló.
El gobernador también remarcó que el posible desarrollo de un fenómeno Súper Niño obliga a mantener un monitoreo permanente del comportamiento hídrico.
«El fenómeno puede darse o no, pero debemos estar preparados. Tenemos que trabajar de manera conjunta y articulada para reducir al máximo su impacto», expresó.
Además, insistió en la necesidad de que el Gobierno nacional participe del financiamiento de las grandes obras de infraestructura.
«Hay obras que las provincias pueden afrontar, pero otras requieren financiación nacional. Los Bajos Submeridionales podrían incorporar una enorme superficie al sistema productivo argentino con la infraestructura adecuada», afirmó.
Una estrategia conjunta para potenciar la producción
El gobernador chaqueño Leandro Zdero recordó que el trabajo conjunto comenzó en 2020 con estudios sobre las cuencas, el comportamiento de los recursos hídricos, las obras necesarias y las condiciones ambientales de la región.
«A ese abordaje de mediano y largo plazo hoy debemos sumar una respuesta inmediata frente al escenario que plantea el posible Súper Niño», indicó.
Por su parte, Elías Suárez destacó la importancia de sostener políticas públicas coordinadas.
«Tenemos la responsabilidad compartida de planificar políticas de corto, mediano y largo plazo que permitan un manejo adecuado de una región con características muy particulares», sostuvo.
Desde el Consejo Federal de Inversiones, Ignacio Lamothe consideró que la complejidad de la cuenca exige una mirada integrada.
«Tres provincias pensando juntas los conflictos, los desafíos y las oportunidades permiten avanzar hacia un manejo más inteligente, eficiente y anticipado del recurso hídrico», afirmó.
El convenio establece además la creación de un equipo técnico permanente encargado de coordinar y supervisar las acciones previstas, desarrollar asistencias técnicas, actualizar el Plan Director y garantizar el seguimiento de las políticas acordadas.
La consolidación de este esquema de trabajo busca ofrecer mayor previsibilidad para los productores, mejorar la resiliencia frente a eventos climáticos y generar las condiciones necesarias para incorporar nuevas áreas al sistema productivo mediante obras de infraestructura y una gestión eficiente del recurso hídrico. De esta manera, los Bajos Submeridionales vuelven a posicionarse como una región estratégica para el crecimiento de la ganadería y de toda la producción agropecuaria del norte argentino.
