La rentabilidad en tambos atraviesa uno de los escenarios más complejos de los últimos años. Durante Vidriera Genética 2026, el Ing. Agr. Juan Galvagno analizó el impacto de la macroeconomía sobre la lechería y planteó alternativas concretas para sostener el flujo de caja y mejorar los ingresos del productor.

La lechería argentina enfrenta un contexto de alta presión financiera, costos crecientes y márgenes cada vez más ajustados. En este escenario, la rentabilidad en tambos dejó de depender únicamente del precio de la leche para incorporar otras variables estratégicas vinculadas con la eficiencia productiva, la gestión financiera y el negocio de la carne dentro del sistema lechero.

Durante Vidriera Genética 2026, el Ing. Agr. Juan Galvagno expuso sobre la situación macroeconómica del país y cómo impacta directamente sobre las empresas lecheras. El especialista planteó que el productor necesita priorizar decisiones vinculadas al flujo de caja, la eficiencia interna y la generación de ingresos complementarios para atravesar una etapa desafiante para el sector.

La macroeconomía condiciona la rentabilidad en tambos

Galvagno explicó que el contexto financiero actual genera un fuerte impacto sobre las empresas agropecuarias, especialmente por el nivel de tasas y la baja rentabilidad de los sistemas productivos.

“Estamos atravesando un escenario macroeconómico donde las tasas están muy por encima de las rentabilidades que arrojan los sistemas de producción”, señaló.

Según el especialista, tomar financiamiento en estas condiciones puede comprometer seriamente la estabilidad de las empresas. “Tomar crédito en este escenario es realmente dañino para las empresas porque le va a comer la poca o nula rentabilidad que tenga”, sostuvo.

En este marco, remarcó que la prioridad debe centrarse en el manejo financiero del establecimiento. El control del flujo de caja y la administración eficiente de los recursos aparecen hoy como variables centrales para sostener el negocio lechero.

Galvagno consideró que el productor necesita asumir una mirada más estratégica y menos dependiente de expectativas externas. La volatilidad económica obliga a planificar con prudencia y minimizar riesgos financieros.

El negocio de la carne gana protagonismo

Uno de los puntos centrales de la charla fue el crecimiento del denominado BFON Daily, entendido como la integración del negocio de la carne dentro del sistema lechero para mejorar ingresos.

Galvagno sostuvo que esta alternativa representa hoy una de las herramientas más concretas para mejorar la rentabilidad en tambos. “Hoy sin duda lo vemos como un potencial para que el productor mejore la rentabilidad global de su sistema”, afirmó.

La valorización de la vaca de descarte, la renovación estratégica del rodeo y el aprovechamiento del componente cárnico aparecen como opciones relevantes frente a la debilidad del negocio exclusivamente lechero.

En ese sentido, el especialista explicó que muchos establecimientos comenzaron a buscar ingresos complementarios para sostener la actividad. El negocio de la carne permite inyectar liquidez y mejorar el flujo financiero de los tambos en momentos de baja rentabilidad.

Además, destacó que el productor necesita analizar integralmente el sistema y no únicamente el litro de leche producido. La diversificación de ingresos gana espacio como estrategia defensiva frente a escenarios económicos inestables.

Eficiencia y gestión como ejes centrales

Más allá del contexto adverso, Galvagno insistió en que existen variables internas que continúan siendo determinantes dentro del negocio.

“Nosotros le ponemos mucho foco a que el productor cuide su flujo de caja, cuide las inversiones y sea eficiente”, indicó.

El profesional señaló que la eficiencia productiva sigue siendo clave en aspectos vinculados con nutrición, sanidad y manejo reproductivo. Sin embargo, planteó que actualmente la gestión empresarial adquiere un peso todavía mayor.

“Como regla principal, mirar más en la oficina el flujo de caja y cómo está la toma de crédito de las empresas”, resumió.

Entre los puntos destacados mencionó:

  • Control de días en leche
  • Manejo eficiente de la nutrición
  • Sanidad del rodeo
  • Cautela en nuevas inversiones
  • Monitoreo permanente de costos financieros

Galvagno advirtió que el escenario no muestra señales inmediatas de recuperación, aunque consideró que atravesar esta etapa con orden financiero permitirá capitalizar futuras mejoras del mercado.

Una etapa de transición para la lechería

El especialista reconoció que el panorama actual no resulta alentador para el sector lechero argentino. Sin embargo, insistió en que el productor debe enfocarse en sostener el sistema y prepararse para una eventual mejora futura.

“Es la realidad que nos toca atravesar y por eso hacemos foco en que el productor busque trabajar de manera eficiente y cuidando su negocio”, expresó.

En este contexto, la rentabilidad en tambos dependerá cada vez más de la capacidad de adaptación, la eficiencia de gestión y la integración de nuevas estrategias comerciales dentro de los sistemas productivos.

La lechería argentina atraviesa un momento de redefinición, donde las decisiones empresariales pasan a ocupar un rol tan importante como la producción misma. Para Galvagno, quienes logren sostener el flujo financiero y mantener ordenadas sus empresas estarán mejor posicionados para aprovechar futuras oportunidades del mercado.