La emergencia agropecuaria en Santa Fe alcanza a más de 1,3 millones de hectáreas afectadas por excesos hídricos y contempla prórrogas impositivas, condonaciones fiscales y nuevas herramientas de asistencia para productores ganaderos y agrícolas del norte provincial.
Las lluvias extraordinarias registradas durante abril volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad productiva de amplias regiones del norte santafesino, donde la actividad ganadera y agrícola depende de la estabilidad climática para sostener niveles de producción y empleo. En ese escenario, la emergencia agropecuaria en Santa Fe se convirtió en una medida clave para intentar amortiguar el impacto económico sobre establecimientos rurales y cadenas regionales.
El Gobierno provincial, encabezado por Maximiliano Pullaro, oficializó la declaración de Emergencia y/o Desastre Agropecuario mediante el decreto N° EE-2026-00028389-APPSF-PE, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Productivo. La medida comprende distritos de los departamentos Vera, 9 de Julio y General Obligado, además de zonas vinculadas al cinturón hortícola de la ciudad de Santa Fe.
Impacto productivo en ganadería y agricultura
La magnitud de las precipitaciones generó anegamientos severos en áreas agrícolas y ganaderas, afectando caminos rurales, disponibilidad forrajera y logística productiva. Según estimaciones oficiales, la superficie comprometida alcanza aproximadamente 1.300.000 hectáreas, incluyendo explotaciones agrícolas y sistemas ganaderos.
En agricultura, los mayores daños se concentran sobre cultivos de soja y algodón, mientras que en la actividad pecuaria el impacto afecta especialmente campos bajos donde se concentra una importante carga animal. Se calcula que las zonas afectadas reúnen unas 430.000 cabezas bovinas, complicando la movilidad y el acceso a reservas forrajeras.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, remarcó que la decisión busca acompañar rápidamente a los productores. “Estamos al lado de cada productor que la está pasando mal. La emergencia no es solo una herramienta administrativa: es una decisión política para acompañar, sostener la producción y cuidar el trabajo en cada territorio”, sostuvo.
Por su parte, el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, destacó la necesidad de preservar la capacidad productiva. “Estas medidas buscan dar previsibilidad en un momento muy complejo. El objetivo es que los productores puedan atravesar esta situación sin perder capacidad productiva”, afirmó.
Beneficios fiscales para productores afectados
Uno de los puntos centrales de la emergencia agropecuaria en Santa Fe es el esquema de alivio tributario dispuesto para productores que tramiten el certificado correspondiente. La normativa establece la prórroga de las cuotas 3, 4 y 5 del Impuesto Inmobiliario Rural.
En el caso de productores ubicados en áreas suburbanas, también se dispuso la postergación de las cuotas 2, 3 y 4 del Impuesto Inmobiliario Urbano, buscando aliviar la presión financiera en medio de un contexto de pérdidas productivas y dificultades operativas.
Además, quienes obtengan el certificado de desastre agropecuario accederán a la condonación total del Impuesto Inmobiliario Rural y Urbano correspondiente al año 2026. La Administración Provincial de Impuestos (API) también podrá emitir certificados de crédito fiscal o efectuar devoluciones en los casos donde existan pagos realizados sobre cuotas posteriormente condonadas.
Desde el sector agropecuario consideran que estas herramientas permiten generar un marco de previsibilidad financiera para afrontar una campaña marcada por las consecuencias climáticas y la necesidad de recomponer infraestructura y capacidad operativa.
Cómo tramitar la asistencia provincial
Los productores afectados deberán gestionar el certificado correspondiente a través del Sistema Santafesino de Gestión de Situaciones de Emergencia Agropecuaria (Sisagea), disponible en el portal oficial del Gobierno de Santa Fe. Para el sector apícola, el trámite se canaliza mediante la plataforma Proap.
El plazo de presentación de documentación se extenderá hasta el próximo 30 de junio, por lo que entidades rurales y organismos técnicos comenzaron a trabajar en el asesoramiento de productores para agilizar los procedimientos administrativos.
La provincia también avanzó en la creación del Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte para la Emergencia Agropecuaria (Ropeca Santa Fe), una nueva herramienta destinada a coordinar recursos estratégicos frente a futuras contingencias climáticas.
El sistema permitirá relevar disponibilidad de campos para pastaje, alimentos para hacienda y servicios de transporte, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante emergencias que afectan especialmente a las zonas ganaderas del norte santafesino.
La implementación de este esquema busca mejorar la articulación entre productores, prestadores de servicios y organismos públicos, en una provincia donde los eventos climáticos extremos muestran una frecuencia cada vez mayor y obligan a desarrollar mecanismos de prevención y asistencia más ágiles para sostener la actividad agropecuaria.
