En Expoagro 2026, el presidente de CARSFE analizó la cadena ganadera y advirtió sobre las diferencias de rentabilidad entre criadores, recriadores y engordadores, en un contexto de buenos precios pero con márgenes ajustados en los eslabones más intensivos.

Cadena ganadera: brechas de rentabilidad entre eslabones

En el marco de Expoagro 2026, el presidente de CARSFE, Berardo Vignatti, analizó la actualidad de la cadena ganadera y dejó una definición clave: aunque los precios generan una percepción positiva, la realidad productiva es muy distinta según el eslabón.

“Todo el mundo remarca lo bien que está la ganadería por los precios”, señaló. Sin embargo, aclaró que la actividad es amplia y que dentro de la cadena ganadera conviven situaciones muy diferentes en términos de costos, márgenes y riesgos.

Diferencias estructurales en la cadena ganadera

La cadena ganadera se compone de tres grandes etapas: cría, recría y terminación. Cada una tiene su propia lógica productiva y económica.

Los criadores, responsables de producir el ternero, son hoy los más favorecidos. La relación entre precios de venta y costos productivos les permite capturar una rentabilidad positiva, en parte impulsada por un contexto climático favorable.

En tanto, los recriadores enfrentan una situación intermedia. Compran el ternero, lo desarrollan a campo y agregan kilos a menor costo relativo. Esto les permite sostener márgenes, aunque más ajustados y dependientes de la eficiencia del sistema.

Por último, el eslabón más comprometido es el de la terminación. Los engordadores adquieren una reposición cara y deben enfrentar costos elevados para agregar kilos, especialmente en sistemas intensivos.

Márgenes ajustados en la etapa de terminación

Uno de los puntos más críticos dentro de la cadena ganadera es la etapa final del ciclo productivo.

“Para los que hacen la terminación, la rentabilidad es mucho más ajustada”, explicó Vignatti. Esto se debe a que el costo de compra del ternero es alto, mientras que el precio de venta del animal terminado no siempre acompaña en la misma proporción.

En este contexto, los márgenes son finos y cualquier desvío en costos o productividad puede impactar directamente en el resultado económico. La eficiencia deja de ser una ventaja para convertirse en una condición indispensable.

El clima y su impacto en la recría

El escenario productivo reciente también estuvo influenciado por condiciones climáticas favorables, especialmente en sistemas pastoriles.

La recría se vio beneficiada por un año con buenas lluvias, lo que permitió mejorar la disponibilidad de pasto y reducir costos de alimentación. Esto generó una oportunidad para agregar kilos a menor costo dentro de la cadena ganadera.

Sin embargo, esta mejora no elimina los desafíos estructurales del negocio, sino que ofrece una ventana de oportunidad que debe ser aprovechada con buena gestión.

Eficiencia: la variable que define el resultado

Más allá de los precios, la cadena ganadera enfrenta un escenario donde la eficiencia productiva es el factor determinante.

En los eslabones más exigidos, como la recría y la terminación, los productores deben optimizar cada recurso: alimentación, sanidad, manejo y planificación comercial.

La diferencia entre un resultado positivo o negativo puede depender de decisiones técnicas y de gestión. En este sentido, el contexto actual exige productores cada vez más profesionales, capaces de adaptarse a escenarios cambiantes.

Un negocio con realidades múltiples

El análisis de la cadena ganadera permite entender que no existe una única realidad para el sector. Mientras algunos eslabones capturan buenos márgenes, otros operan con rentabilidad limitada.

Esta heterogeneidad obliga a analizar el negocio con mayor profundidad, evitando generalizaciones basadas únicamente en los precios de mercado.

El mensaje que surge desde Expoagro es claro: el buen momento de precios no alcanza por sí solo. La clave está en cómo cada productor se posiciona dentro de la cadena ganadera y en su capacidad para gestionar eficientemente su sistema.